domingo, 1 de noviembre de 2020

Cuando Donald Trump vuelva a ganar las elecciones

Hoy me apetece hacer una ejercicio de prospección sociopolítica, al menos con la idea de destruir la gran mentira de los que nunca paran de repetir aquello de que nadie podía preverlo, cuando la mierda, ahora sí, les empiece a llegar a la altura de las cejas. Hoy más que a especular vengo a avisaros, con el único interés de que nada os pillé por sorpresa y asumiendo en todo momento la imposibilidad de luchar contra el sistema, buscar al menos la postura más cómoda para este largo viaje que nos espera. Por mí parte, antes de este nuevo confinamiento lo que he hecho con más celeridad es ir a comprar pijamas, luego ya pasé a Decathlon para sumar más posibilidades de ejercicio en casa y por último pero no menos importante, adquirir un buen router para olvidarme de la mierda que montan los proveedores de servicios. Lo único que me faltaría ya sería quedarme sin Internet. Hasta ahora la única realidad objetiva que hemos venido viviendo desde hace nueve meses es la siguiente:

  1. Nadie ha aislado hasta ahora el COVID-19.
  2.  La única manera de hacer una relación directa entre una muerte y sus causas son las autopsias, las mismas que se prohibieron.
  3. Hasta que el INE no publique el número total de defunciones no podremos saber si esta crisis sanitaria ha sido realmente extraordinaria o responde a un promedio común anual.

Fuera de esto, todo lo que te cuenten, tiene las mismas posibilidades de ser mentira o de ser verdad. Para todo lo demás os vuelvo a dejar esta entrada.

LA ÚNICA VERDAD DEL CORONAVIRUS QUE NOS VAS A CONOCER


Creo que Donald Trump va a arrasar en las elecciones, entre otras cosas porque creo que es un presidente maravilloso por amplísimas razones que no voy a mostrar ahora y así además creo que lo entiende la gran mayoría de ciudadanos estadounidenses. Fuera de ello creo que Donald Trump volverá a ganar las elecciones siempre y cuando se siga manteniendo el voto presencial, ya que el sistema no presencialista electoral está dominado enteramente por la Administración Clinton, hecho que tampoco voy a venir hoy aquí a explicar.

Cuando hablo de Administración Clinton no hablo del Partido Demócrata. Si a día de hoy Jonh F. Kennedy se presentase a las elecciones lo haría en el mismo partido que Donald Trump, fuese el que fuese de ambos. Y eso es algo que tampoco voy a explicar hoy. Lo único que tenéis que aprender a diferenciar de todo esto es entre un católico y un masón metido a falso católico. No hay más. Olvidaos de etiquetas. Dejad a un lado la izquierda y la derecha, los demócratas o los republicanos. Toda esa manera de clasificar está fabricada solo y exclusivamente para personas con pocas capacidades cognitivas. La ideología es el armazón con el que se construyen los mediocres.

Así están las encuestas en Estados Unidos: ¿Quién va ganando las elecciones?

El COVID-19 en todo este ejercicio de ingeniería social solamente ha sido la herramienta para doblegar la voluntad del vulgo, más que para iniciar una nueva dictadura, llegar a inspirarla entre sus siervos. El rebaño necesita de un pastor al igual que un buen perro siempre va buscando amo. Con Trump o sin él la estrategia covidiana sólo atenderá a los beneficios de este Nuevo Orden Mundial en el que vivimos, insuflando en su tiempo y forma el aire necesario para generar cualquier revuelta que les favorezca. De ahí que no encuentres a ningún influencer pidiendo justicia para esos cristianos decapitados en Niza, los mismos que se arrodillaron por la muerte de George Floyd, un delincuente común con el que ninguno de ellos querría compartir rellano.

10/26 Exclusive! Who is in the photo with Hunter Biden?

Las televisiones y los medios en España parece que ya celebran la victoria de Biden, aunque ninguno hable sobre cuál es el interés de la filtración de China de las fotos de su hijo, Hunter Biden, y la posibilidad de que quien compartiese cama con él fuese precisamente la hija de Obama, entre otras. Imaginaos por curiosidad qué hubiese ocurrido en los medios si ese escándalo afectase a uno de los familiares de Trump. Qué podrían llegar a publicar los mismos que insinuaron que el matrimonio Trump-Melania provenía del tráfico de mujeres de Epstein.

El escándalo con menores de Epstein amenaza a Trump: fue quien le presentó a Melania



Lo que os vengo a decir que es si gana Trump tendremos COVID-19 para generar revueltas, pero si ganase Biden, algo que no va a ocurrir, tendríamos COVID-19 pero del bueno, del que te saluda por las mañanas y te da los buenos días con una sonrisa y te sube la mejor foto a Instagram de un café de Starbucks. Es decir, vendría a ocurrir con el coronavirus lo mismo que está pasando en España con las fronteras, los inmigrantes, los desahucios, los asesinatos por VioGen, los sindicatos, las huelgas, las kellys, los ryders, los manteros o el fútbol femenino desde que gobierna PSOE y Unidas Podemos, que parece que no existan, que de pronto han desaparecido y no sabe si realmente han dejado de tener problemas sociales o es que se han tomado un descanso para no reivindicarlos desde que Pedro Sánchez ganó la moción de censura, meses atrás de cuando ganó las elecciones y otros meses más atrás de cuando España se vio sometida oficialmente a ser el laboratorio social de esta Nueva Guerra Mundial que sin duda alguna quien la ha ganado es China.


Lo de la conquista silenciosa lo veníamos diciendo hace quince años de cachondeo con el tema de las tiendas, pero creo que a estas alturas la broma ya ha dejado de tener gracia. Lo bueno es que si tenemos que elegir entre China o la vuelta de Boabdil lo mejor sería abrirle las puertas al califato. Realmente el cristianismo nos dio de lado hace cincuenta años y no neguemos lo divertido que será ver como el feminismo intenta explicarle sus postulados neomarxistas al bueno de Mohamed. Como de esta no nos salva ni Dios lo que España realmente necesita es una torera musulmana, a ver de qué lado se posiciona cada lobby pidiendo pan. 

Ahora si no te importa, vuelve arriba y mira la primera foto, que no deja de ser la misma que te muestro aquí, pero sin arboleda, sin niebla alguna, y ya que estás pregúntate porqué la tumba de J.F. Kennedy tiene precisamente forma de letra Q.


Puede que ahora te empiece a cuadrar un poco más toda esta historia de locos.