viernes, 24 de mayo de 2019

Internet está tan aburrido que estoy empezando a salir a la calle

Creo que la diversión en Internet guarda una relación directa con el mundo de la política a nivel nacional. A fin de cuentas el grosso de la situación periodística lo mueven quinientos cabrones que viven a costa del resto de currantes. Si esa caterva de improductivos no tiene nada que contar, los otros tantos de miles que viven de diagnosticar el color exacto de las heces hegemónicas no tendrán nada con lo que generar contenido. Al mundo le interesa el conflicto, de hecho a todos nos interesa el conflicto. La indiferencia aburre hasta a quien dice necesitarla. Es tan importante tanto generar odio como generar amor.

No obstante no he vuelto a escribir por aquí para contaros nada de lo anterior. El caso es que el otro día salí a la calle. No es que viva en una cueva, pero sí es cierto que el agradable sol de estas pasadas semanas le hace a uno sacar los cuernos al sol. En un paseo matinal me topé con algo que me llamó demasiado la atención. Verán, soy un tipo afortunado, me explico. El tiempo me ha tratado lo suficientemente bien como mantenerme al lado de mis seres queridos y el destino no me ha arrebatado a nadie que al menos por razón de edad no fue del todo una sorpresa. Muchas veces da hasta miedo dejar constancia de un pensamiento así, porque parece que por el mero hecho de nombrarlo vaya a tener que ocurrir justo lo contrario. Creo que los auténticos problemas de la vida son precisamente los que te impiden pensar hasta en ellos mismos, porque los mazazos vienen de tal manera que incluso cuesta creerlos. Todo lo demás son minucias que ocupan nuestros pensamientos porque precisamente estamos creados para vivir desde el conflicto. Con todo esto, con lo de ser un hombre afortunado, os quiero decir que jamás he tenido la desgracia de tenerme que enfrentar a un duelo que no correspondiese, por eso, además de por otras tantas cosas más, le guardo un profundo respeto al comportamiento de todo aquel que haya perdido a un ser querido inesperadamente, puesto que sería incapaz de entender las razones que le llevasen a hacer cualquier cosa de las que estuviese haciendo.

Pues resulta que en uno de estos paseos de los que os hablo me encontré con un vehículo que llevaba un conjunto de pegatinas familiares. En él estaban representados desde dos abuelos, hasta un padre con tres hijos y finalmente una mascota. Guardo una foto de aquello, pero he encontrado las pegatinas a la venta por Internet y prefiero mostraros lo que a mí me llamó la atención de todo aquello respetando al máximo lo que vi, que a pesar de estar a la luz de toda una vía pública, debajo de cada dibujito estaban escritos los nombres de cada familiar. El caso es que de los tres hijos pequeños, uno de ellos era precisamente este.


Al principio no me di ni cuenta y todo me pareció muy entrañable. Siempre me agrada ver en un coche el típico regalo colgado del retrovisor que los hijos hacen para el día del padre o de la madre, son como pequeñas señas de que no está todo perdido. Pasé de largo con una sonrisa esbozada, pero algo me hizo volver sin saber muy bien porqué, así que empecé de izquierda a derecha a disfrutar del gracejo de los trazos y fue ahí cuando me di cuenta que se trataba de un ángel que estaba justo entre sus dos hermanos.

Creo que una de las últimas cosas que hubiese hecho en esa situación sería la de plasmarlo en pegatinas a la luz pública en un vehículo, pero no obstante, lo que sí pensé es en la bendita suerte de no tener ni siquiera ni que planteármelo hasta haberme cruzado con ello por la calle. Afortunadamente hasta ahora no he podido desarrollar la capacidad de entender jamás este tipo de acciones y ojalá no tuviese que llegar a entenderlas nunca. Solo quiero desearle lo mejor a esta familia que no conozco y agradecerles la valentía de recordarle a todo el mundo que estamos aquí de paso, y que aun con dos alas que te lleven al cielo y la edad todavía para soñar que puedes volar, tener la fortaleza para llevar los brazos levantados y una sonrisa que alimente el alma.

miércoles, 3 de abril de 2019

Barack Obama y una gorda vegana que pasaba por allí

Hay momentos en los que se te presenta la oportunidad de ciscarte en los muertos de alguien, sea conocido o sea famoso, no por criticar gratuitamente, sino porque a veces la vida te la pone botandito y no te queda otra romperla aunque la embarques. El caso es que yo suelo ser de los que en esos momentos le pega a romper muy a riesgo de mandarla a tomar por culo, situación por otra parte a veces bastante habitual al igual que divertida. Suelo tener esa suerte, soy de los que dicen que no entiende cómo puede haber veganos gordos a la misma vez que aparece como de la nada una gorda indecente de la reunión que dice serlo y que pidió ensalada para comer delante de todos a pesar de que se encuentra a pocos kilos de darse la vuelta como un choco. Lo importante es saber reaccionar, pero no pidiendo perdón, todo lo contrario, más cuando la ofensa está en no comer nada de origen animal y presumir de una dieta sana y equilibrada mientras vistes ponchos vaporosos para no marcar ni un gramo de tus rollizas carnes.

Esto es lo que le pasó a Junior, Diego Carrasco y Tomasito cuando decidieron hacer "flamenco fusión" con Barack Obama. Me gustaría saber si ahora que lo tienen cerca en la WTTC 2019 en Sevilla y en caso de que fuesen contratados, serían capaces de repetir tal actuación, de la que a día de hoy no sabría cómo calificar, o por el contrario, terminarían pidiendo perdón a la gorda vegana, en forma de un tablao flamenco con la seriedad que merece. No sé si me explico. Cuando la vida te la pone botandito tienes que asumir con seguridad tanto el golazo como los cristales rotos de cualquier ventana, porque aunque no lo creas el comentario te puede salir rana y lo importante no está en rectificarlo si crees que te has equivocado, sino en volver a repetirlo si tienes la seguridad de estar en lo cierto, por mucho que pueda llegar a ofender.

miércoles, 27 de marzo de 2019

La única y verdadera razón de las declaraciones del Presidente de México

Por diversas razones he tenido la posibilidad de dedicar algunos momentos del día a escuchar ciertos análisis periodísticos en relación a las últimas declaraciones de Andrés Manuel López Obrador, Presidente de México, quien bajo su Secretaría de Exteriores ha mandado una carta dirigida a la Casa Real Española donde exigía el perdón público del Rey Felipe VI en relación a los abusos, que según él, sufrió su pueblo durante la conquista de Hernán Cortés. La respuesta popular, por así decirlo, a través de nuestros distintos medios ha ido enteramente dirigida a corregir los errores históricos que así reflejaba el Presidente de México, conocido electoralmente por sus siglas como AMLO. Lo que me ha sorprendido es que no he escuchado de nadie el verdadero porqué de tal insolencia y gratuidad dañina, más aun viniendo de alguien cuya esposa es precisamente historiadora. Con esto vengo a mostrar que AMLO es amplio conocedor de la verdad histórica y paso a relataros el auténtico porqué de dicha misiva.


lunes, 18 de marzo de 2019

El Internet del Outfluencer

Desde hace un tiempo, además de recibir insultos por e-mail, me ha llegado alguna que otra propuesta y que aprovecho desde aquí para agradecer el interés. En concreto quiero referirme a una en la que se me abrió la posibilidad de colaborar con un canal de Youtube. Era como un proyecto común en el que yo solamente tendría que convertir los textos en una especie de guiones, para que más tarde, alguien agradable de ver y que hace creer que trabaja solo en su cuarto, vomitase a cámara historias como si fuesen suyas. El argumento de mayor poder con el que pretendía convencerme era el de que mi mensaje, de esa manera, podría llegar más lejos. Si el proyecto en sí ya me parecía poco motivador, la idea de llegar más lejos fue precisamente el remate final.

Yo entiendo que puede resultar extraño escucharlo de alguien que humildemente escribe por el mero hecho de entretenerse a uno mismo y por la razón real de que aporrear un teclado me salga más barato que costearme un psicólogo. Escribir me ayuda a poner mis ideas en orden, me atempera. Es como mantener una interesante conversación conmigo mismo donde soy yo quien me pregunto y me contesto lo que me da la gana, sin más pretensión de llegar hacia donde no quiero ir. La tediosa figura de un predicador me queda tan lejos como la de un cura. Nunca he querido convencer a nadie de nada. Pensar que estemos en Internet para decirle a los usuarios cómo deben pensar me hace ver positiva la idea del apagón tecnológico.

Odio las redes sociales. O mejor dicho, odio el mal uso actual de todas y cada una de las redes sociales. Facebook es la parada de autobús donde tu tía juega a conseguir vidas del Candy Crush, Twitter es una fosa común de odio y resentimiento, un lugar realmente tóxico y enfermizo, Instagram es donde tu colega se cree que lleva la vida de Sergio Ramos y Youtube es donde un millenial ha terminado subiendo vídeos de más de veinticinco minutos porque piensa que dos veces por semana tiene algo que contarte como para prestarle atención durante una hora. Las redes sociales son las nuevas discotecas y yo siempre fui más de echar las noches hablando tirado en soportales para resguardarme del frío.

Me gusta el texto, me encanta. Es la mejor manera de preseleccionar a quién quieres realmente dirigirte. El texto requiere de ese plus de interés que siempre he buscado, de esa poca accesibilidad de vídeo patrocinado, de tendencia. El texto es la antigua vía de comunicación que llama la atención de quien verdaderamente vale la pena, es quien te filtra sin necesidad de usar algoritmos. Dicen que fue Manuel Azaña quien dijo que en España la mejor manera de guardar un secreto era escribirlo en un libro y creo que en parte eso es lo que hago. Por muy extraño que parezca no todos queremos llegar más lejos, así sin más, por el mero hecho de llegar.

Internet se ha convertido en una absurda jungla en la que todos pueden crear contenido y donde día tras día resulta más complicado saber optimizar a quién dedicarle tu tiempo. Es como un supermercado con tanto género que te abruma y paraliza y del que al final te terminas llevando dos bandejas porque sí, casi al azar, por probar, muy posiblemente de las más accesibles de todas. La red de redes se ha convertido en un lugar difícil donde la calidad está inversamente relacionada con el alcance del contenido.

Está el Internet común, el de las Redes Sociales, la DeepWeb, el Internet de las Cosas, o posiblemente el más utilizado, el Internet del Porno. Yo hoy quiero reivindicar desde aquí el Internet del Outfluencer. Este modelo se basa en alguien que escribe para él mismo y que de vez en cuando sus miserias podrían llegar a interesarte. El Outfluencer es alguien que no se debe a ti, ni a sus seguidores si es que los tuviese, ni a ningún patrocinador, es alguien que vive y come de otra actividad, alguien cuya única recompensa es el placer de poderse dedicar tiempo a sí mismo. Un Outfluencer es una cara común sin ego, alguien que primero se ríe de él mismo. A veces un loco con ciertos destellos y otras tantas un vagabundo por quien te cambiarías de acera. Un Outfluencer es alguien con algo interesante que contar, pero con nadie que quiera escucharle. Un Outfluencer es alguien al que no le leen ni en su casa porque ni tan siquiera allí saben que es un Outfluencer. A muchos os podrá parecer una parida, pero las conversaciones más importantes son las que se tienen en voz baja.

domingo, 24 de febrero de 2019

Cuando el único y verdadero sentido de la vida está representado en el Ragnarök

De vez en cuando al ser humano le da por pensar, aunque sea en la ducha o sentado en el baño. Pensar es como desfragmentar el disco duro, es una especie de limpieza interior, un reseteo necesario para ordenar conceptos e ideas que vamos acumulando y que poco a poco vamos almacenando en el trastero olvidado de los recuerdos. Un peligroso compendio de cacharros de esos que se dejan a la entrada de un almacén porque en su momento no apeteció colocarlo bien al fondo de la estantería, por prisa, por desidia o por impaciencia. Pensar es sinónimo de salud, es significativo de que algo estás haciendo bien, más allá de hacia donde te termine llevando.

Llevo un tiempo planteándome con mucha seriedad ciertas cuestiones sobre el sentido de la vida, el clásico de dónde venimos y hacia dónde vamos y la verdad es que encontrar estas respuestas en tu interior puede resultar una actividad bastante complicada. A quién acudir creo que debería considerarse el primer interrogante vital de esta encrucijada, de este muro solitario que por mucho que grites delante de él jamás te devolverá eco alguno. Lo veo como algo muy parecido a pasear por un plano desértico rodeado exclusivamente de una perfecta línea que marca el horizonte, sin camino alguno marcado, sin la única compañía que la de uno mismo.

viernes, 1 de febrero de 2019

La Teoría del Equilibrio y el nuevo espectro político en España

En unos de primeros post os presentaba la que resulta para mí una de las verdades incontestables desde que el mundo es mundo o al menos de que está poblado por seres humanos. La Teoría del Equilibrio quedó más que representada cuando un youtuber de esos que dicen ser apolíticos pero es más rojo que la sangre le puso un micro a un ancianete preguntándole por el auge de VOX y éste buen hombre contestó: "Cada vez que alguien se suena los mocos con la bandera de España nace un fascista." Y la verdad es que independientemente de los términos que use cada cual para definir lo que le plazca, razón tenía. Hoy os quiero explicar porqué la irrupción de VOX es lo mejor que podría haberle pasado al espectro político en España, independiente del sesgo ideológico que poseas. Es más, a quien más pudiese beneficiar esta turbulencia si a los mandos de la nave hubiese alguien con cabeza sería al PSOE.

España lleva desequilibrada políticamente desde que Adolfo Suárez y su UCD recibieron las puñaladas traperas de los mismos que le auparon al poder. La estructura política de todo país sensato solamente puede estar formada por partidos de números pares de dos formas distintas: el bipartidismo o la ruptura fundamental de la inexistencia de ningún partido de centro. No es necesario que os fijéis en los años exactos de la fundación de cada partido, ni tan siquiera si todos ellos se presentaron a las mismas elecciones, simplemente quedaos con el concepto gloabl del asunto. Lo veremos con los siguientes ejemplos.

PRIMERA ETAPA

Comenzamos nuestra historia reciente con tres partidos punteros y fácilmente identificables por sus posiciones, con uno de ellos abiertamente centrista. Durante la transición española fue posiblemente cuando más cordura política existió en el Parlamento y en el resto de todas las instituciones públicas. Desde el panorama político podríamos decir que comenzamos la democracia de una manera demasiado correcta, incluso para ser españoles.


miércoles, 30 de enero de 2019

El Caso Julen y la feminización del efecto Timmy O'Toole

Si has entrado aquí esperando encontrar morbo ya puedes volver por donde has venido. Si por el contrario eres de lo que buscas otras fuentes de información y otro prisma diferente porque los tradicionales te dan arcadas, adelante. Muy posiblemente aquí te sientas como en casa. Adelanto que este post nada tiene que ver con las causas o la investigación del suceso de Julen, sólo y exclusivamente con el análisis del tratamiento mediático por parte de los medios de comunicación. Si venías a la espera de jugar a Crímenes Imperfectos, por favor, cierra al salir.

Si tuviese que quedarme con tres momentos televisivos esperpénticos tendría muy claros cuál elegir. Mis dudas irían más relacionadas sobre cómo posicionar ese podium de medallas. Me he pegado varios años con Telecinco desintonzada, por principios,  hasta que cambié de televisión y la verdad, no caí en volver a posiciones anteriores. La diferencia es que la calidad periodística matinal es de tal bajeza moral  que a día de hoy si quisiese continuar con mi cabreo personal no me quedaría otra que desintonizar la mayoría de ellas, y tampoco es plan de vivir aislado de la mierda, no vaya a ser que un día te llegue a salpicar y encima sin que te des cuenta.

El otro día me acordé de cómo el programa de Ana Rosa Quintana consiguió la confesión de Isabel García, mujer de Santiago del Valle, asesino de Mariluz, que no pudo haberse dado en los tribunales. Atentos a al gran frase: "Me la voy a llevar porque no me la va a quitar nadie. Y no va a hablar con nadie más". Nadie sabe cómo, pero la causa contra AR, Telecinco y Cuarzo quedó archivada.


lunes, 24 de diciembre de 2018

Cuando el norte y el sur no son tan diferentes

Los mapas me relajan desde siempre. Disponer con un parpadeo de una visión espacial tan amplia me tranquiliza. Es como una forma de poder verme a mí mismo dentro de un caos existencial que comienza a tener cierto orden a partir de una perspectiva cenital. Es un lujo disponer de ellos.

El Centro Nacional de Información Geográfica a través del Instituto Geográfico Nacional ha publicado un documento PDF de 450 megas y 620 páginas donde recopila un sin fin de mapas e infografías sobre España y que podéis descargarlo completo aquí. El archivo es tan copioso y trabajado que tenemos la posibilidad de descargarlo por temas separados, dividido en nueve secciones.  Después de dedicarle un par de días a analizar sus gráficos y textos, he querido mostrar especial atención a las siguientes variables de estudio:

1.- SECCIÓN IV. Población, Poblamiento y Sociedad:


Las estadísticas están sencillamente para dos cosas, para que nos engañen con ellas o para llegar a entenderlas con cierta claridad. Creo que una de las variables más interesantes para poder inferir otras distintas cuestiones a nivel nacional es sin duda alguna el desempleo. Hablar de paro en datos absolutos resulta bastante ridículo si lo que se quiere es atajar la problemática de una perspectiva real. Lo interesante para poder hacer comparativas es hablar siempre en términos relativos. Los índices son tales porque se muestran según el número de habitantes que recogen. De nada sirve decir que Andalucía engloba un millón de parados más que otra región cuando en términos relativos es bastante posible que el porcentaje de población activa desempleada sea mayor de quien se supone que presenta en principio mejores números.

De aquí que empecemos a hablar de paro en términos relativos en atención ya no a cada Comunidad Autónoma, sino a cada provincia, así de esta manera comenzaremos a enfilar la realidad de la única manera correcta. No son los territorios quienes pagan los impuestos, sino los ciudadanos con empleo. 

martes, 18 de diciembre de 2018

Bernardo Montoya, presunto asesino de Laura Luelmo


Cuando el diseño de moda barata se disfraza de satanismo. Para algunos son sólo historias de películas macabras, suerte que no sea así para todos. Que cada uno crea lo que quiera, pero lo que tengo bien claro es que yo al menos no creo en las casualidades. 

domingo, 16 de diciembre de 2018

Quién, cómo, cuándo, cuánto, dónde y por qué se mata en España

Las instituciones españolas se han atrevido de una vez a identificar minuciosamente los homicidios cometidos en nuestro país y han sabido analizar la cantidad ingente de datos recogidos de numerosos atestados policiales para terminar explayándose abiertamente en lo que considero uno de los mejores informes técnicos jamás publicados en nuestra política pública. Ha sido el Ministerio de Interior, a través de su Secretaría de Estado de Seguridad y su Gabinete de Coordinación y Estudios quien nos facilita el acceso a tamaño trabajo titulado INFORME SOBRE EL HOMICIDIO.

España está necesitada de respuestas técnicas alejadas de cualquier ideología política que las ensucie. El crimen es una realidad medible que ocurre en las calles, o al menos por lo general, ocurre fuera de todos los domicilios bien estructurados, por lo que el conocimiento del mismo necesita de un trabajo de campo que para nada tiene que ver con ninguna Política Criminal. Este informe recoge pormenorizadamente en 85 páginas los datos obtenidos de 632 homicidios. El ejercicio de abstracción política es de tal magnitud que la primera respuesta que cabe ante tal hecho es el aplauso desmedido. Sencillamente vamos a recopilar los gráficos más significativos en relación a las conocidas 6W del periodismo.

jueves, 13 de diciembre de 2018

Suicide by Cop o por qué provocar que un policía te abata

También conocido como "copicide", el Suicide by Cop es un fenómeno tan creciente como desconocido, al menos en España, que ya ha plantado su primera intervención llamativa en la ciudad de Barcelona. El término es bastante intuitivo. Consiste sencillamente en provocar la reacción de un agente de la autoridad mediante una actitud altamente amenazante y provocadora poniendo en serio riesgo su vida o la de terceras personas con el único fin de que éste te termine abatiendo en el ejercicio legítimo de sus funciones. 


Este fenómeno tiene dos vías. La primera de ellas es la más conocida y no suele estar premeditada desde antes de la comisión del delito. Aquí nos encontraríamos con un delincuente que tras cometer su fechoría, tras la huida o sin ella, se termina viendo acorralado por las fuerzas del orden para terminar tomando la decisión de preferir morir antes que entregarse. Innumerables casos de ellos en los que el delincuente apunta incluso a los agentes con su arma sin munición con la única intención de que alguno de ellos acabe con su vida. La segunda posibilidad es la más llamativa, trabajada desde la premeditación directa y buscando en todo momento la comisión de la amenaza de muerte a un policía para provocarse la muerte.

martes, 4 de diciembre de 2018

"Sí, eso es verdad, lo he leído en un hilo de Twitter."

Me recuerdo llegando del colegio el primero a mi casa a la espera de uno de esos platos difícilmente reproducibles que sabía hacer una abuela. Cuando entraba por la puerta, ella, que se había pasado toda la mañana haciendo sus labores con la televisión puesta, me contaba la anécdota de la mañana del programa de María Teresa Campos. Como generalmente no se enteraba bien de las cosas, algo muy comprensible con el trasiego de lavadoras que llevaba encima, terminaba sentenciando de la siguiente manera: "Eso es verdad. Lo ha dicho la tele."- mientras yo no podía parar de imaginarme a esa Panasonic de tubo con dos brazos y dos piernas, como un ente físico tangible, con identidad propia, capaz de dar fe cual notario de todas las barbaridades que pudiese decir cualquier cantamañanas. La televisión pasó a convertirse en papel timbrado, sello y rúbrica, sin necesidad de identificar de quién viniese la información. Más que normal, sobre todo cuando hablamos de una generación que se sorprendió más de la llegaba de un televisor que nosotros de la cirugía de un trasplante de cara.



viernes, 2 de noviembre de 2018

La única estrategia para recuperar la cordura

Llevo un tiempo pensando en qué realidad pragmática podría aportar desde mi cueva para mejorar la actualidad de mi país, de España, de la nación a la que orgullosamente pertenezco sin tenerle que echar nada en cara, ya que ella no es responsable del mal hacer de quiénes la habitan. Así que quiero aquí plasmar un texto por diversas razones. La primera es dejar resguardo fiable de aquello que pudiese llegar a ocurrir, para al menos permitirme decir aquello de yo lo sabía con pruebas más que irrefutables. La segunda es generar la posibilidad de que esto llegue a ojos o a oídos de alguien y que a su vez ese alguien se lo comente a otro alguien, hasta que por fin, termine aterrizando como si no quisiese la cosa, en el fuego que lo haga corpóreo. La tercera y última, y no menos importante, es sencillamente entretenerme.

La calidad de nuestra democracia está por los suelos, al menos si eres capaz de entender el significado de una verdadera democracia y dispones del mínimo interés en observar el bajonazo tan grande que hemos dado desde el fin de la dictadura. Me refiero al concepto de democracia en su totalidad, poniendo en jaque en todo momento a los tres poderes fundamentales. Formación, calidad, solvencia, autonomía, liderazgo, sacrificio y sobre todo vocación de servicio, son valores del todo inexistentes en cualquiera de estas tres instituciones, independientemente de las razones que hayan llevado a este retrotraimiento de una excelente profesionalidad que a todos nos gustaría reconocerle a la nación a la que pertenecemos. Son estas y no otras, las razones que me han llevado a plantearme una estrategia seria y nada utópica, para abordar desde la coherencia y la sensatez la única manera que disponemos de establecer un nuevo orden.

sábado, 13 de octubre de 2018

La superposición de las diez láminas del Test de Rorschach

Doy por hecho que la gran mayoría de las personas que entráis en este espacio a leer sobre lo que escribo conoceréis el Test de Rorschach. Este test no es más que una prueba proyectiva de psicodiagnóstico que gracias al cine y la televisión consiguió notoriedad entre todos aquellos profesionales ajenos a la interpretación profesional de la misma.

Se compone de un conjunto de diez láminas, las cuales hay que mostrar en un orden y durante un tiempo concreto, para posteriormente evaluar las diferentes respuestas obtenidas ateniendo a diversos criterios, como los de enfrentamiento personal, conflictos internos, impulsos, relaciones, autoridad, visión de la realidad, sexualidad, conexión maternal, adaptación afectiva o angustias. Las respuestas obtenidas por el paciente se gradúan atendiendo a unos porcentajes de resultados considerados formales, ordinarios o frecuentes para finalmente aplicarles un índice corrector y llegar a unas conclusiones.

La verdad es que a mí siempre me llamaron muchísimo la atención la totalidad de las láminas. He jugado con ellas lo suficiente como para conocerlas de memoria. Las he observado en todas sus perspectivas, las he incluso volteado para comprobar desde Photoshop la perfección de sus simetrías y sobre todo he disfrutado invirtiendo sus colores. Tengo que decir que algunas de ellas me parecen tan preciosas que incluso me he dado el gusto de imprimirlas y enmarcarlas.

Lo que no hice nunca, hasta ayer, fue suponerlas todas una encima de otras, como si fuesen láminas de acetato coloreadas. El resultado que obtuve fue el siguiente.


Esta lámina debería culminar todo el proceso pasando a ser la número once, la última de todas, como una especie de respuesta evaluativa de la sinceridad de todas las anteriores, atendiendo a qué puntos diferenciadores muestra más atención el observador. 

Lo que yo veo es el mal. La concreción de la idea abstracta de la maldad humana, en todo su esplendor, mientras te mira fijamente a los ojos, atrapándote, susurrándote al oído que el que avisa no es traidor, incluso condescendiente, deseándote suerte en tu camino, a sabiendas de que es tan posible que dé contigo que te otorga toda una vida de ventaja.