jueves, 19 de diciembre de 2019

Perpetuar el crimen

Creo que esta podría ser la penúltima entrada de una serie que debería leerse en el siguiente orden para llegar a comprender el final. Si como nuevo lector no has llegado a las entradas anteriores te aconsejaría que empezases secuencialmente por aquí.




Para hacerme entender, al igual que en anteriores ocasiones, no me queda otra que empezar por el principio, aunque de aquellos inicios ya ni tan siquiera se venga acordando nadie. La sociedad es un ente cambiante al que más allá que afectarle el libre albedrío no deja de funcionar como un rebaño a manos de un pastor. Yo sé que estos planteamientos que sobrevuelan los posicionamientos oficiales puedan resultar en principio salidos de la cabeza de un loco obsesionado con un gorrito de papel de plata por sombrero, entre otras cosas porque es el pastor del rebaño quien nos ha hecho creer a todos que es como debemos verlo. Sin embargo si estás por aquí es precisamente porque de ese pastor te vienes fiando poco y a pesar de que tampoco guardes intenciones de quererte remarcar como la oveja negra, al menos te gustaría conocer hacía dónde no te queda más remedio que ir ya que, sin planteárselo, es donde al fin y al cabo va todo el mundo.
Veréis, hace unos días os mostraba un esquema lógico del funcionamiento del análisis costes-beneficios en relación a los delincuentes. De aquí se observaban únicamente cuatro posiciones existentes que eran comunes a la totalidad de los delitos cometidos. Solo existen cuatro posiciones combinadas dos a dos que ofrecen cuatro respuestas distintas a un mismo hecho delictivo, atendiendo a si el delincuente está o no cuerdo y si realiza o no un análisis costes-beneficios. No existe ninguna acción real que pudieseis llegar a plantear al que este diagrama no le pueda dar respuesta. Este esquema lógico no explica la acción delictiva en ningún momento, solamente recoge simplificando la realidad a las únicos cuatro caminos posibles en relación al análisis costes-beneficios. Si quieres recordar un ejemplo de cada caso te dejo el link.

Con las víctimas ocurre exactamente lo mismo, la diferencia es que el pensamiento analítico ocurre después de la acción y no antes como en los delincuentes. Es decir, los delincuentes suman y restan los incentivos y los desagravios antes de ser delincuentes para llegar con anterioridad al resultado y observar si les sale positivo o no. Por el contrario las víctimas realizan un mismo análisis matemático después de ser víctimas. Esta temporalidad es la base vital para lo que hoy os quiero contar.

¿QUÉ MOTIVACIONES ANALIZA LA VÍCTIMA?

Una víctima suele sufrir un proceso psicológico conocido como victimización, en la cual ahora tampoco vamos a entrar en profundidad. Cualquier víctima, tras reconocerse como tal, comienza por primera vez a sufrir un nuevo estado emocional que le lleva a analizar su situación, incluso aunque no se dé cuenta ni tan siquiera de que lo está haciendo. La víctima tendrá que sopesar su respuesta, sea cual sea, midiendo en una balanza los sentimientos y rechazos que le sobrevengan, tales como miedo, frustración, revancha, odio, inseguridad, justicia o rencor, entre otros. Este cocktail de hormonas le ayudará a decidir el camino que desee andar que podrá ir desde interponer una denuncia, buscar a cuatro colegas para tomarse la justicia por su mano, o sencillamente bloquearse ante la situación y no contárselo a nadie. Recordemos siempre que la inacción es una alternativa. Cada persona es un mundo y a pesar de tener miles de motivaciones diferentes todos pasamos por el esquema lógico que antes os mostré, ya seamos víctimas o delincuentes, ya estemos cuerdos o seamos enfermos mentales.

De las dos figuras, delincuente y víctima, el primero se adelanta a la acción. Realiza una visión a futuro y experimenta con el posible resultado. Esto no quiere decir que necesariamente trabaje un plan de acción, lo único que explicaría es que es su cerebro el que a veces en cuestión de segundos interioriza una respuesta que puede parecer casi instantánea porque la relación costes-beneficios ya la lleva integrada en su ser desde hace años. La víctima sin embargo, en su gran mayoría, debe esperar a serlo para plantearse esa posibilidad. Todo esto ocurre por diferentes elementos cognitivos que cada ser humano explota y desarrolla de diferente manera para vivir adecuadamente atendiendo precisamente a su sensación de seguridad subjetiva, de ahí que lo normal sería tomar mayores preocupaciones contra los carteristas si nos encontramos paseando dentro de un tumulto navideño.

Con este esquema habríamos terminado de explicar las motivaciones que llevan a víctima y delincuente a tomar las decisiones que toman. La gran mayoría de ellas están impregnadas de su propia psicología, sus capacidades, estrategias y emociones, pero existe otra parte ponderable en atención a la psicología social, al comportamiento que éste intuya de su entorno y la respuesta que presuponga recibir del mismo, ya sea una visión correcta o incorrecta. Delincuente y víctima también ponderarán la reacción social de su acción, el apoyo directo e indirecto, la respuesta de la opinión pública, el estigma que les podría perseguir, la neoetiqueta que podrían adquirir, a fin de cuenta todo aquello en lo que podría cambiarle la vida socialmente. Si tenemos claro que no todas las sociedades son iguales, nos plantearíamos cuáles serían los aspectos que podrían llevar a una sociedad a tomar ciertas posturas favorecedoras tanto para el delincuente como para la víctima. Muchos pensaréis que la cultura de la propia sociedad y razón no os falta, pero la cultura es tan sólo una minucia comparado con otros aspectos.

Todas las especies tienen en común la respuesta ante un ataque inesperado y efectivo. Todos, como especie, luchamos para sobrevivir. No obstante, cuando una sociedad primermundista disfruta de la paz y tranquilidad sin llegar a valorarla realmente, ese nivel de respuesta, ese estímulo que lo provoca, pasa de ser un ataque ilegítimo a lo que ellos mismos entienden subjetivamente como una amenaza. Para llegar a entender cómo se consigue bajar ese listón para conseguir una respuesta social más hiriente ante una situación de menos calibre tendremos que explicar primero dos conceptos, tales como la seguridad objetiva y la seguridad subjetiva.

¿QUÉ ES LA SEGURIDAD OBJETIVA?

La seguridad objetiva es la seguridad real de una zona, por lo tanto es medible. Se trabaja en número de delitos y se representa en ratios en relación a la población. Se valora su eficacia comparándolo con otra zona social, otro distrito, otra ciudad, otro país. Es como si lo comparases con el vecino. Esta idea se observa perfectamente en un bloque de pisos de veinte viviendas donde quince tienen puertas blindadas y los otros cinco no. Sin disponer de más datos, como delincuentes elegiríamos una de las cinco viviendas con la puerta más fácil de vulnerar, debido a que objetivamente es más sencillo acceder a ese inmueble. Que sea medible no quiere decir que no sea manipulable. De hecho alterar estos resultados y argumentarlos políticamente vienen a ser la base del siguiente concepto.

¿QUÉ ES LA SEGURIDAD SUBJETIVA?

La seguridad subjetiva es el sentimiento de tranquilidad que nosotros interiorizamos en relación al entorno social en el que desarrollamos nuestra propia vida, ya sea coincidente de manera real o ficticia con la seguridad objetiva. La seguridad subjetiva se podría explicar perfectamente con el cartelito que avisa de que dentro de la vivienda hay un perro peligroso. Puede que no lo haya. Hay días que puedes escuchar ladridos, puede que sean de un caniche, pero también puede que haya un poderoso pastor alemán que no ladre. El caso es que no lo sabemos con certeza. Lo intuimos. Esta es la gran diferencia de la seguridad subjetiva, que es interpretable personalmente y que además podemos inducirla, es decir, podemos utilizarla políticamente como un elemento de engaño no comprobable ni medible, debido a que se ha construido ayudándose de una falacia sobre la seguridad objetiva cuyo debate ya ha sido borrado de los medios. Esta primera premisa olvidada ayuda a construir el caldo de cultivo. La finalidad de alterar la seguridad subjetiva es la de generar beneficios, que bien podrían ser económicos, pero realmente son electoralistas.


Todos recordaréis la película Tiburón, donde el alcalde no quiere informar a la población del riesgo que supone bañarse en sus playas para no perder turismo, a fin de cuentas perder dinero, pero a la vez pretende gestionar la situación de una manera que no le perjudique políticamente. Su decisión fue no aumentar la seguridad subjetiva haciéndola coincidir con la objetiva, con la amenaza real. El resultado ya lo conocéis. Esto ocurre exactamente igual tanto si tu intención es aumentarla o disminuirla. A día de hoy la seguridad es una de las primeras bazas política, tal como lo es la educación y la sanidad, sin la existencia de un criterio común que mire por el bienestar de todos. No obstante, existe toda una doctrina que evalúa cada uno de los pasos políticos que se dan en materia penal y bajo la cual deberían tomarse las iniciativas atendiendo a criterios técnicos, algo que desgraciadamente se viene obviando. Esto es lo que vamos a conocer a continuación.

¿QUÉ ES LA POLÍTICA CRIMINAL?

Si buscáis en Internet encontraréis cien definiciones diferentes a la cual más eufemística. La Política Criminal es ideologizar el poder punitivo del Estado en todas y cada una de sus vertientes, ya sean legislativas a nivel policial, judicial o penitenciarias. En la vorágine actual del NWO todas y cada una de las decisiones en relación a la seguridad se toman atendiendo únicamente a la función electoralista, es decir, a contentar al mayor ratio de población para con ello perpetuarse en el poder. Es esta vertiente político-penalista la que olvida todos y cada uno de los aspectos técnicos para adoptar decisiones que contenten a su electorado, más allá de que ello ayude a empeorar la seguridad de todos.

Tenéis que pensar que por cada técnico conocedor de una problemática en un país habrá cien mil ciudadanos, lo que se traduce en cien mil votos, que sin tener ni idea generen más ruido que todos los verdaderos expertos juntos. Es aquí donde el activismo político en las redes toma su verdadera esencia. Lo importante es lo que diga una supuesta mayoría que construye trendintopic, que viraliza determinados contenidos, que le da voz sólo a ciertas víctimas atendiendo a quiénes sean los agresores. Es aquí donde sólo y exclusivamente no importa el qué, sino el quién. Pero, a pesar de ir a contracorriente de todo lo que habría que hacer para ayudar a la población, resulta complicado llegar a creer que toda esa maquinaria se ponga en marcha sin recibir contrariedad alguna. Lo complicado es conseguir que esas cien mil personas que tendrían que dedicar años de formación para entender algo sobre el tema presuman de adoptar una posición fuertemente binaria, a favor o en contra, sobre un tema que alguien les presentó como importante ayer. Es así como un Gobierno legitima sus decisiones contrarias a la evidencia, precisamente ocultándola, negándola, insultándola, difamándola, tergiversándola y actualmente etiquetándola con constructos fáciles y entendibles para todos. 


Si planteas una alternativa objetivamente real demostrada con datos oficiales para desmontar su primera premisa serás un negacionista. Si continuas con el mismo planteamiento y consigues abrir un debate serás un fascista, un machista o un xenófobo. Así es como se legitima una política contraria a la razón, con una campaña de difamatoria de acoso y derribo que sume más voces legas en cualquier ámbito técnico. Más masa, más ruido. Más legitimación.

¿QUIÉN LEGITIMA ESAS DECISIONES?

La opinión pública, ese ente incorporeo que viene a colocar el locus exterior de responsabilidad en los medios de comunicación. Hace veinte años la prensa nada tenía que ver con la actual. Lo que hemos ganado en tiempo lo hemos perdido en calidad. La especialización temática ha ido desapareciendo tan paulatinamente que resultaría complicado diferenciar a día de hoy quién es tertuliano de científico divulgador. Hemos pasado de sectorizar los campos científicos a emitir una especie de todo en uno en horario matinal que aunque sea a disgusto ha terminado funcionado.

Si recordáis años pasados quien quería informarse sobre crímenes tenía que ir a un periódico especializado sobre crónica negra o a un programa de televisión no precisamente emitido en un horario que facilitase su visionado. Las noticias solamente relataban muy por encima los titulares más sangrantes, pero nunca un telediario terminó volviéndose diariamente un altavoz para vender miedo de la manera en la que hoy nos lo presentan. Ahora tenemos lo que en su día llamaron Programas de Actualidad. El término actualidad aquí es más que sensible. Actualidad es todo lo que ellos decidan que sea actualidad. Hay muchos modelos sociológicos que explican estas estrategias de implantación, pero de todos ellos posiblemente el más acertado es el Modelo de Kingdon.

Kingdon explicó que todo esto ocurría por la construcción de una agenda política que se iba formando atendiendo a los intereses de los altos funcionarios del gobierno en sus relaciones con personas fuera de la Administración Pública, en este caso los grandes empresarios de la comunicación. La auténtica guerra está en quién lanza primero un problema público. No es lo mismo que el Gobierno le diga a los medios de comunicación que tienen que dedicarle el 30% de su tiempo a un problema que ellos consideran de Estado, a que los medios de comunicación por otros intereses y sin atender a buenas relaciones con el Gobierno, le dediquen ese mismo 30% de su tiempo a otro problema distinto que a lo mejor los gobernantes no quieren reconocer.

Esta lucha resumiría básicamente la relación Gobierno-Prensa. La clave es saber quién toma la iniciativa sin consensuarlo con el otro. El Gobierno puede adoptar la mejor reforma del mundo que no le valdrá electoralmente de nada si la prensa no se la vende. A su vez la prensa puede pelear contra el Gobierno, porque lo considere ilegítimo, porque tengan ideologías diferentes o porque pretendan ayudar a la oposición con la promesa de una nueva legislación que fortalezca sus licencias. Y por último lugar el Gobierno puede terminar cerrando un medio o lo que es más fácil, conseguir la destitución de su director o de alguno de sus importantes consejeros. No creo que haga falta ni que pongamos ejemplo nada.

En en este escenario, en esta guerra de beneficios económicos y políticos, es donde se induce la seguridad subjetiva. Es esta seguridad subjetiva tergiversada quien apoya la Política Criminal. Es este el resultado de una nueva manera de controlar a la población que algunos llamaron Política del Miedo pero que actualmente se ha convertido en la Política de la Audacia.


¿QUÉ ES LA POLÍTICA DEL MIEDO?

El origen de la Politica del Miedo podríamos situarla en el fascismo. El miedo aumenta considerablemente el sentimiento de seguridad subjetiva y es éste el que puede llevarte al odio acompañado de un buen discurso narrativo. La Política del Miedo es la misma que la Política del Odio, no dejaría de ser el segundo paso. Miedo-odio al judío, al extranjero o al diferente por el mero hecho de serlo. Es esta conciencia global la que legitima al gobernante a iniciar un una persecución. A pesar de que nos hagan creer que actualmente vivimos en la Política del Miedo lo que realmente ocurre es justo lo contrario, lo que pasa es que nadie te había hablado de ello hasta justamente ahora.

¿QUÉ ES LA POLÍTICA DE LA AUDACIA?

El caldo de cultivo donde vivimos actualmente. La Política de la Audacia es el fiel reflejo a la inversa de la Política del Miedo. Es aquella política que emprende acciones comunes sin plantearse el grave riesgo que ellas implican, vendiendo una corriente supuestamente alternativa de apertura y buenismo internacional que esconde tras ella enormes Caballos de Troya para facilitar resultados justamente contrarios. La Política de la Audacia engloba un conjunto de estrategias mucho más inteligentes que la Política del Miedo. Su implementanción es tremendamente más complicada, son necesarios más medios, más personas y el apoyo institucional de organizaciones supuestamente ajenas a la misma. La Política de la Audacia ya de por sí esconde en su propio nombre algo atractivo y atrayente, pero es justamente su arquitectura tremendamente compleja la que la llena de contradicciones. La Política de la Contradicción sería su segundo paso.


Es justamente así como el neocomunismo criminaliza a todo un colectivo pasivo por la acción de unos pocos. Es ahora la figura de la víctima social quien ataca, es quien te argumenta que todos los hombres que pegan a las mujeres lo hacen por el mero hecho de ser mujer. La misma que defiende que una mujer es libre con su cuerpo de hacer lo que quiera, pero consigue mandar al paro a todas las azafatas de la Fórmula 1. La misma que supuestamente pelea por evitar más mujeres fallecidas pero se opone a la Prisión Permanente Revisable facilitando la reincidencia. La misma que grita que en mi cuerpo mando yo, pero pide la abolición de la prostitución. La que desde la condición social de víctima ataca a todo un colectivo al que llama delincuente, mientras le agradece y le grita que el violador eres tú. La que defiende una sanidad pública por el bien de todos mientras pretende legalizar las drogas. La que apoya al colectivo LGTBI, aprueba el aborto público y gratuito, pero se posiciona en contra de los vientes de alquiler.

La Política de la Contradicción es el trilero en Las Ramblas que engaña generando un debate sobre dónde estará realmente la bolita, pero que desaparece cuando es descubierto sin generar autocrítica. Mañana volverá a estar ahí. Mañana te volverá a engañar. Muy a pesar de que todo el mundo sepa que los trileros están precisamente ahí para engañar. Ellos siempre tendrán su público, su audiencia, sus millones de voces, sus redes sociales. A fin de cuentan siempre tendrán sus votantes.

¿HACIA DÓNDE NOS LLEVAN?

Aquí es donde se te debería caer la venda a pesar de que entiendo que eso es complicado. Es más fácil engañar a millones de personas que años más tarde hacerles ver que fueron engañadas. Por eso me he tomado la molestia de describir el proceso desde el inicio hasta el final, porque aunque como hombres y mujeres no tengamos poder alguno para cambiar el rumbo que nos ha sido asignado, os puedo asegurar que se vive más cómodamente teniendo conciencia real del suelo que pisamos. Aunque todos estemos en la misma cueva sin prácticamente poder escapar de ella, es más gratificante vivir el resto de tus días sabiendo al menos dónde te encuentras realmente, qué es lo que te ha tocado vivir y sobre todo, cuál posiblemente sea la siguiente función de esta gran obra de teatro.

Al igual que al inicio de este texto hablábamos de un esquema lógico para explicar el análisis costes-beneficios ahora, para llegar a cerrar este círculo, tenemos que hablar de los factores de riesgo y factores de protección. Esto no necesita de ningún dibujito. Todos estamos expuestos al riesgo desde que salimos de casa. Todos tenemos hábitos diferentes. Todos aplicamos a nuestra vida la autoprotección que cada uno considera. Todos vivimos rodeados de condicionantes que nos favorecen o nos dificultan la seguridad personal.

En la sociedad actual la única manera correcta de desarrollar nuestro modo de vida social sería aplicando el Modelo de Seguridad en el Hogar. Todos tenemos un concepto de hogar, que más allá de que sea una chalet o un apartamento guardan en común la idea de seguridad. En nuestra casa nos sentimos seguros de lo que pueda ocurrir fuera de nuestras paredes. Recordad aquella palabra mágica dentro de los juegos infantiles para que a un niño no le puedan coger en el pilla-pilla, "casa". En nuestra casa intentamos aumentar al máximo los factores de protección y reducir los de riesgo.

Ya solo en la puerta de entrada intentamos tener un modelo blindado con anclajes en el suelo y en el techo, cuatro cierres laterales, cerradura de seguridad, sistema antibumping, segunda cerradura auxiliar o cerrojo, mirilla e incluso hasta una cadena. Además no sería extraño encontrar una vez dentro una alarma o una cámara de seguridad desde la cual acceder desde nuestro smartphone allá dónde estemos, incluso un perro que con sus ladridos nos alertase de que algo extraño está ocurriendo. Lo que está claro es que a nadie se le ocurriría dormir por las noches con la puerta abierta de par de par de su casa. Por lo tanto, ¿si aplicamos esto a nuestra vivienda que es donde nos encontramos más seguros, porque no fomentamos el mismo plano de comportamiento en la calle donde precisamente estaríamos más expuestos? Dos razones son la que dan respuesta a este interrogante.

La primera razón es que un porcentaje ínfimo de la población vive pensando que podría ser víctima de un delito. Lo normal es intuir que eso es algo que le pasa a otras personas. Este pensamiento funciona como una barrera de protección que sobre todo en la adolescencia resulta inexistente. Los medios cuando pretenden educar en estos valores no lo hacen desde la seguridad objetiva, sino desde la sobredimensión de la seguridad subjetiva a sabiendas de que lo único que generarán será psicosis, que a su vez genera caos, controversia e incertidumbre, incluso en muchos aspectos que se encuentran totalmente controlados.

La segunda razón es que si se aplicasen los factores de riesgo y protección en el hogar a la exposición social, los delitos que interesan para cambiar la Política Criminal se reducirían de tal suerte que la seguridad dejaría de ser una baza política. Sería el propio pueblo el que reduciría la parcela de intervención, poder y control del Estado sobre sus propios ciudadanos.

Veréis, todo esto solamente les lleva a adoptar la Estrategia Facilitadora para perpetuar el crimen. Los muertos interesan, es más, los muertos son políticamente necesarios porque sin ellos el Estado no encuentra manera alguna de legitimar ciertas intervenciones sobre la población. No culpéis a quienes aparecen proclamándolo porque ellos no dejan de ser los tontos útiles. Nadie de quienes aparezcan haciendo una performance en plena calle para salir en los telediarios sabe realmente que está contribuyendo a generar más muertes. Llegar a exponer esta idea es complicado como habéis podido comprobar, pero en el momento actual he encontrado la ayuda necesaria para llegar a representarlo.


La simbología es más importante que la cantinela. Nada se elige al azar. La víctima social lleva los ojos vendados, prueba de que nada le dejan ver y nada quieren que vean. La venda es la niebla. Siempre hay niebla y la más eficaz es la que no ves, la que no te alerta, la que no te deja ver sin que te des cuenta de ello. El violador eres tú, dicen. Tú, es el receptor del mensaje. Es cualquiera que les escuche. Es el colectivo pasivo preferiblemente de hombres formado por el 99,99% de las personas que no violan. Tú, es la manera de difuminar la realidad. Tú, son los sacos de paja que entierran el verdadero peligro. Tú, es el trilero.

"Y la culpa no era mía, ni dónde estaba, ni cómo vestía."

Este verso encierra la totalidad de lo aquí expuesto. La idea no es otra que la de salir a la calle reduciendo totalmente los factores de protección, cegados, con una venga en los ojos, a la vez que tergiversan el lenguaje queriendo confundir la culpa con la responsabilidad. La culpa siempre será del delincuente, pero si nos robasen por dormir con la puerta abierta de nuestra casa todos reconocerían parte de la responsabilidad. Habría que enseñar a aumentar los factores de protección y reducir los de riesgo y ello implica el dónde estés, con quién estés, dónde vayas, de qué manera y cómo lo hagas. Nadie debería hacerte daño jamás, pero vivimos en una realidad donde existe la maldad a la cual no podemos facilitarte ninguna puerta abierta. Siempre que vayáis con los ojos vendados no seréis capaces de ver el peligro. Es nuestra responsabilidad no generar la oportunidad por que es el único control que podremos ejercer sobre la maldad. Ella ya solita se encarga de hacer el resto.

Cuando colocas el locus de responsabilidad exterior fuera de tu propia figura, ya sea en el Estado, en el patriarcado, en el presidente, en los policías o en los jueces tal y como dice la canción, lo único que estas fomentando es una filosofía de hábitos de vida que le pone las cosas más fácil al delincuente.  Esto es lo que se conoce como la Estrategia Facilitadora. Si no eres consciente de que no existen derechos absolutos y que cualquiera podrá siempre venir a vulnerártelos porque estamos expuestos a una realidad social donde han existido, existen y existirán asesinos y violadores, lo único que conseguirás es generar sin saberlo oportunidades.

¿CUÁL ES EL RESULTADO FINAL?

El círculo de trabajo es el siguiente. Como resultado lo único que vas a conseguir es aumentar tus factores de riesgo facilitando con ello el crimen, generando la oportunidad, aumentando el caos, el mal debate en los medios para que sobredimensionen la seguridad subjetiva, legitimando la Política Criminal, provocando a su vez más Estrategias Facilitadoras que generen más oportunidades para sumar más crímenes. Y como comprobaréis ya se ha cerrado círculo vicioso. Así es como la Política de la Audacia se convierte en Política de la Contradicción. Así es como se pretende perpetuar el crimen. Este Nuevo Orden Mundial infunde ánimo a la maldad que vive dentro del libre albedrío para que  consiga un resultado más positivo en su análisis costes-beneficios.

Tanto los tres textos iniciales que enlazo al inicio como este cuarto, guardan relación con el que posiblemente sea el siguiente y último de todos. Aunque sea complicado de comprender toda esta estrategia del horror que os he ido presentando por fascículos guarda un objetivo común, que por muy difícil de creer, resulta más que beneficios para todos. Es la excusa bajo la cual dan rienda suelta a todos sus demonios, a sabiendas que son ellos mismos los únicos capaces de equilibrar la balanza. Como ya os conté en la primera entrada de este blog, ellos son quienes controlan la Teoría del Equilibrio.

Sé que resulta complicado llegar a imaginar un fin que equilibre las mayores atrocidades del ser humano y a pesar de que ninguna de ellas jamás se pueda justificar individualmente, sin la suma de todas dejaríamos inevitablemente de existir.

sábado, 7 de diciembre de 2019

La gran falacia de la Violencia de Género

Hace algo más de dos años os mostré la red clientelar que genera de la Violencia de Género cuando ni tan siquiera ese debate estaba en los medios. El siguiente enlace que os dejaré a continuación fue una primera parte necesaria para llegar a comprender esta siguiente que ahora toca. Hoy vamos a adelantarnos al siguiente paso, que a pesar de no haber salido aun abiertamente a la luz pública, será la siguiente estrategia política de un lobby que por lo último que mira es por las víctimas.

Para comenzar esta exposición debemos retrotraernos nuevamente a la exposición de motivos de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, de ahora en adelante nuevamente VioGen. Su primer párrafo dice así:

"La violencia de género no es un problema que afecte al ámbito privado. Al contrario, se manifiesta como el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad. Se trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión."

El pilar fundamental de esta ideología legislada se basa en la única idea fundamental de que los agresores en una relación análoga de afectividad agreden a sus parejas, ya sea física o psicológicamente, por el mero hecho de ser mujeres. Es decir, es la primera vez en la historia de la ciencia criminal donde se le otorga una única razón colectiva, general y globalizada a un número elevado de conductas recogidas en el Código Penal que se comenzaron a tramitar por una vía judicial especial.

martes, 1 de octubre de 2019

La nueva religión del Cambio Climático

Quedarán pocos lugares en Internet donde las razones de entrar a leer algo no sean precisamente la de querer reafirmar tus propios prejuicios. Mi ilustre club de lectores conoce sobremanera porqué de vez en cuando empiezo a mimar el teclado con el cariño de un pianista. Todo esto no es más que la mezcla homogénea entre luz y entretenimiento. Aprender desde la desidia es de las peores cosas que le puede pasar a un ser humano. De ahí que os invite nuevamente a disfrutar cómodamente de una nueva realidad aun más contestataria, que a fin de cuentas no cambiará nada, más allá de haceros un poco más libres. Vamos a ello, pero antes de nada echen un vistazo al siguiente vídeo y comiencen a entender a qué nos enfrentamos.


Corría el año 2005 cuando una comisión en la Cámara de los Lores tomó la iniciativa de examinar la evidencia del anteriormente llamado calentamiento global. Hasta entonces nunca desde las políticas públicas se había prestado interés por el tema. Fue Lord Lawson de Bably el primer político en destinar una partida presupuestaria para la construcción de informe de base científica que pudiese respaldar todo aquello que se venía escuchando. El resultado dio a conocer la debilidad y la incertidumbre de los postulados científicos que hasta entonces se comenzaban a abanderar. Las conclusiones fueron desastrosas. La acción del hombre no venía a cambiar el desarrollo del clima. Hasta aquí la historia.

martes, 16 de julio de 2019

El Derecho al Aborto y la Niebla

Veréis, últimamente si es que me leéis, os habréis dado cuenta de que empiezo muchos de los párrafos diciendo veréis. Esto es sencillamente porque es la primera vez que empiezo a escribir para otros, con la intención de dirigirme a un tercero y no con la principal finalidad con la que siempre he escrito que ha sido básicamente la de entretenerme a mí mismo. Si por las razones que fuesen llevas un tiempo visitándome sabrás a qué me estoy refiriendo.


Todo esto viene al caso porque de nada sirve alertar de un fuego en un lugar donde nadie podrá oírte. Digamos que aquí el interés en ser leído sucumbe a las necesidades de hacerme reír a mí mismo, para al menos en un futuro aminorar el llanto interior que me supondrá el rumbo social mayoritariamente colectivo que unos pocos decidieron tomar por el resto.

martes, 9 de julio de 2019

QAnon, Donald Trump y la lucha contra una red de pederastas

EL NACIMIENTO DE QANON


Octubre de 2017. Desde 4Chan un usuario llamado Q comienza a escribir. Dice ser un funcionario del Gobierno de los EEUU con acceso a información clasificada. Aun a sabiendas de que sus primeros avisos serían pasados por alto, cuenta que la investigación iniciada por el entonces Fiscal del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, Robert Mueller, donde se intentaba relacionar la campaña de Trump con el apoyo de Rusia, resulta ser toda una farsa. Durante esta época todos los medios nacionales e internacionales exportaron como cierta la teoría en la que el Kremlin y una legión de bots informáticos hacktivistas estaban aupando la campaña del partido republicano. Los mass media venden una figura de Vladimir Putin negativizada tras la guerra con Ucrania. Presentar un colaboración común en la sombra entre ambas figuras es algo que ralentizará las aspiraciones de Trump. He aquí cuando Donald Trump reaccionó sin complejos popularizando el término FakeNews.


En la actualidad y tras la investidura de Donald Trump como Presidente de los EEUU, salió a la luz el Proyecto Veritas. Toda la maquinaria de desinformación se puso al servicio los enemigos de Trump. Para algunos fue una tremenda novedad, para otros Q ya nos avisó. Periodistas de la CNN terminaron reconociendo la trama.


viernes, 5 de julio de 2019

Donde la izquierda y la derecha convergen

NOTA AL INICIO

Cualquier imagen que acompañe este texto habrá sido seleccionada de diferentes campañas publicitarias accesibles desde Internet, de lo que se entiende que todas ellas han pasado los diversos filtros legales correspondientes y que todos los menores que se muestren en esta entrada habrán sido autorizados por sus correspondientes progenitores para que dichas imágenes formen parte de las distintas marcas como promoción pública.

Si mi planteamiento inicial os puede parecer muy dispar es sin duda porque ellos os lo han hecho creer así. Si tenéis verdadero interés por asumir otras realidades que ahora no sois capaces de ver, lo primero que os pediría es que os tomaseis el tiempo y la atención suficiente como para leer estas líneas con cierta tranquilidad. Si de lo contrario vais a continuar leyendo con el prejuicio de alguna supremacía moral te invito educadamente a que te marches porque te aseguro que no compartimos una simpatía doblemente recíproca.

Estas humildes líneas posiblemente sean las más importantes de las que dejaré constancia jamás. Para algunos llegarán a ser un canto casi profético, pero afortunadamente para otros muchos no pasan de ser un secreto a voces. Me dirijo a los primeros, puesto que los segundos saben qué tierra pisan. Veréis, la idea principal se resumiría sencillamente de la siguiente manera; tenéis que estar muy atentos.



martes, 2 de julio de 2019

Adolf Hitler, Michael Jackson y el Efecto Halo

Podría parecer ridículo iniciar estas líneas hablando sobre las obviedades que diferencian la verdad y la mentira. Aunque nunca os lo hayáis planteado, verdad y mentira no son las dos caras de una misma moneda, al igual que ninguno de los dos es el complementario del otro. Muchos nos quieren hacer ver que es una cuestión binaria que parte de una misma posición inicial, de hecho la mayoría de los mortales cree que la diatriba entre estas dos posiciones tiene un inicio común, como si la posibilidad de elegir entre dos caminos pudiese tomarse sencillamente lanzando una moneda al aire. Y no, no es así. Es más, esto que te estoy contando podría cambiarte la manera de ver el mundo si sabes incardinarlo en tu día a día. La solución es bien sencilla, verdad y mentira son directamente dos monedas totalmente distintas. La diferencia es que la verdad jamás necesitará justificarse ante nadie con su otra mitad, su otra cara.

Hoy le he estado echando un ojo al documental Leaving Neverland de HBO sobre los testimonios de niños que sufrieron supuestos abusos sexuales por Michael Jackson. Uno de esos niños, ya adulto, narra por primera vez el momento en el que el artista le introduce un dedo por el ano, mientras el niño le pide que pare, que no le gusta y Michael Jackson le contesta que le terminará gustando. En ese preciso instante el plano de aquel testimonio empañado en ojos vidriosos cambia a este siguiente:


miércoles, 26 de junio de 2019

El día que TVE quiso normalizar la pedofilia

Aunque no seamos mayoría, al menos sí que parecemos más avispados que el resto, algo bueno tendría que tener que no te escuche nadie. Es como un virus, como una pandemia edulcorada que algún genio maligno a sabiendas quiso liberar abriendo sencillamente un bote infecto como si fuese un tarro de mayonesa. Da igual que lo veas porque no te pararás a observarlo. De hecho, da igual incluso que te lo cuenten porque tampoco te lo ibas a terminar creyendo. Al ser humano es más fácil engañarle que hacerle ver que le han estado engañando todo el tiempo.

Uno de los tantos objetivos del lobby LGTB no es otro que normalizar la pedofilia, concebir las relaciones amorosas y sexuales independientemente de la edad de ambos, clarificando las perversiones de un depravador como si fuese todo ello la base de una novela romántica, de un amor imposible. Lo explicaré brevemente para que ningún homosexual ajeno o no a la representación de estos luciferinos pueda sentirse ofendido más allá de lo que cada uno en su papel incorruptible de víctima plañidera quiera disfrutarlo. Veréis, el lobby LGTB no es representativo de toda la comunidad homosexual, de hecho tampoco es que lo venga siendo precisamente de ningún objetivo homosexual precisamente. El lobby LGTB no es más que un nicho de mercado influyente y poderoso cuya herramienta para conseguir sus fines no es otra que la falsa venta de la consecución de unos derechos ya adquiridos por la comunidad LGTB. 

Este lobby, del que tú no formas parte por muy homosexual que seas, por muchas manifestaciones a las que vayas y por muy valedor de la causa LGTB que te creas, no deja de ser el Consejo de Administración de una gran empresa. Imagínate un órgano colegiado que se reúne trimestralmente para comentar el balance de mercado en lo más alto de las oficinas de un rascacielos, rodeados de mobiliario absurdarmente caro, sentados en sillas muy incómodas pero muy modernas a la espera de que una señorita mona les sirva una de esas tazas de café de una maquinita moderna de pastillas. En esta mesa hay responsables de marketing, socios de bufetes, empresarios, directores de prensa, sindicalistas y demás interesados en todo aquel yacimiento de donde poder sacar provecho. Como acabas de comprobar, en esta mesa hay de todas las etiquetas, menos precisamente homosexuales, más allá de que algunos lo sean o lo dejen de ser.

Ellos y no tú, homosexual ofendidito, ni tus amigos o amigas reivindicativas, ni el muro de tu Facebook, ni tus followers en Twitter, son los responsables de generar la estrategia necesaria, compatible con su rédito y vuestro engaño. Son ellos los que sacaron la funda roja VIH para iPhone, son los que casaron a los Lunnis, los que obligan por guion a que en primetime no paren de besarse hombres con hombres en programas de ambiente familiar de máxima audiencia, son los que promocionan la figura de modelos estéticos andrógenos, son los que les han planeado el nuevo diseño masculinizado de cejas a las mujeres, son quienes pagan las defensas jurídicas de FEMEN, son los que inundan los medios de comunicación con modelos de conducta y figuras homosexuales, son sencillamente, los que alzan cualquier patrón de conducta que rompa y destruya la institución de la familia tradicional.

De aquí, ya ahora, ofendidito, comprenderás que tú no formas parte del lobby LGTB porque al igual que la mayoría de seres humanos, incluido un servidor, no dejas de ser un don nadie, una herramienta al uso de cuarenta cabrones que te hacen creer más libre mientras te usan como arma arrojadiza para que termines viendo con buenos ojos, muy poquito a poco, las peores perversiones humanas. Ellos y no tú, son los que hoy día 26/06/2019 en el Telediario de TVE mientras nos pretendían informar sobre el tiempo y las oleadas de calor, nos han dejado esta imagen. 


Se ve que al menos guardaron la diligencia suficiente como para no mostrar sus caras, no vaya a ser que la Fiscalía de Menores monte en cólera con aquello de la protección de la infancia y les termine diciendo algo a los responsables de los informativos de Televisión Española.

Por dignidad, el censurado en negro es propio. Al parecer ellos no tuvieron reparo alguno en mostrar a la menor de tal guisa. Imagino que esta es la nueva sociedad que tenemos, la que va pixelando las caras a los menores a la misma vez que legitima la pedofilia. Ahora sí que está en tu mano, ofendidito homosexual, legitimar estos actos con tu bandera.

lunes, 17 de junio de 2019

Netflix, el Caso Alcàsser y las preguntas sin responder

Esperaba con ganas el documental de Netflix, más que por nulo aprecio a la plataforma, sí al menos a Bambú Producciones. Por no alargarme más de lo necesario diré que dicho contenido bajo la plataforma neocomunista luciferina de Netflix me ha parecido aceptable, salvando los bochornosos minutos finales propagandísticos e ideológicos de una situación empujada por el lobby feminista que para nada absolutamente tiene cabida en el Las Niñas de Alcàsser. Podríamos decir que ese ha sido el precio a pagar por disponer de la repercusión mediática que a día de hoy tienen estas plataformas interactivas de contenido VOD.


viernes, 24 de mayo de 2019

Internet está tan aburrido que estoy empezando a salir a la calle

Creo que la diversión en Internet guarda una relación directa con el mundo de la política a nivel nacional. A fin de cuentas el grosso de la situación periodística lo mueven quinientos cabrones que viven a costa del resto de currantes. Si esa caterva de improductivos no tiene nada que contar, los otros tantos de miles que viven de diagnosticar el color exacto de las heces hegemónicas no tendrán nada con lo que generar contenido. Al mundo le interesa el conflicto, de hecho a todos nos interesa el conflicto. La indiferencia aburre hasta a quien dice necesitarla. Es tan importante tanto generar odio como generar amor.

No obstante no he vuelto a escribir por aquí para contaros nada de lo anterior. El caso es que el otro día salí a la calle. No es que viva en una cueva, pero sí es cierto que el agradable sol de estas pasadas semanas le hace a uno sacar los cuernos al sol. En un paseo matinal me topé con algo que me llamó demasiado la atención. Verán, soy un tipo afortunado, me explico. El tiempo me ha tratado lo suficientemente bien como mantenerme al lado de mis seres queridos y el destino no me ha arrebatado a nadie que al menos por razón de edad no fue del todo una sorpresa. Muchas veces da hasta miedo dejar constancia de un pensamiento así, porque parece que por el mero hecho de nombrarlo vaya a tener que ocurrir justo lo contrario. Creo que los auténticos problemas de la vida son precisamente los que te impiden pensar hasta en ellos mismos, porque los mazazos vienen de tal manera que incluso cuesta creerlos. Todo lo demás son minucias que ocupan nuestros pensamientos porque precisamente estamos creados para vivir desde el conflicto. Con todo esto, con lo de ser un hombre afortunado, os quiero decir que jamás he tenido la desgracia de tenerme que enfrentar a un duelo que no correspondiese, por eso, además de por otras tantas cosas más, le guardo un profundo respeto al comportamiento de todo aquel que haya perdido a un ser querido inesperadamente, puesto que sería incapaz de entender las razones que le llevasen a hacer cualquier cosa de las que estuviese haciendo.

Pues resulta que en uno de estos paseos de los que os hablo me encontré con un vehículo que llevaba un conjunto de pegatinas familiares. En él estaban representados desde dos abuelos, hasta un padre con tres hijos y finalmente una mascota. Guardo una foto de aquello, pero he encontrado las pegatinas a la venta por Internet y prefiero mostraros lo que a mí me llamó la atención de todo aquello respetando al máximo lo que vi, que a pesar de estar a la luz de toda una vía pública, debajo de cada dibujito estaban escritos los nombres de cada familiar. El caso es que de los tres hijos pequeños, uno de ellos era precisamente este.


Al principio no me di ni cuenta y todo me pareció muy entrañable. Siempre me agrada ver en un coche el típico regalo colgado del retrovisor que los hijos hacen para el día del padre o de la madre, son como pequeñas señas de que no está todo perdido. Pasé de largo con una sonrisa esbozada, pero algo me hizo volver sin saber muy bien porqué, así que empecé de izquierda a derecha a disfrutar del gracejo de los trazos y fue ahí cuando me di cuenta que se trataba de un ángel que estaba justo entre sus dos hermanos.

Creo que una de las últimas cosas que hubiese hecho en esa situación sería la de plasmarlo en pegatinas a la luz pública en un vehículo, pero no obstante, lo que sí pensé es en la bendita suerte de no tener ni siquiera ni que planteármelo hasta haberme cruzado con ello por la calle. Afortunadamente hasta ahora no he podido desarrollar la capacidad de entender jamás este tipo de acciones y ojalá no tuviese que llegar a entenderlas nunca. Solo quiero desearle lo mejor a esta familia que no conozco y agradecerles la valentía de recordarle a todo el mundo que estamos aquí de paso, y que aun con dos alas que te lleven al cielo y la edad todavía para soñar que puedes volar, tener la fortaleza para llevar los brazos levantados y una sonrisa que alimente el alma.

miércoles, 3 de abril de 2019

Barack Obama y una gorda vegana que pasaba por allí

Hay momentos en los que se te presenta la oportunidad de ciscarte en los muertos de alguien, sea conocido o sea famoso, no por criticar gratuitamente, sino porque a veces la vida te la pone botandito y no te queda otra romperla aunque la embarques. El caso es que yo suelo ser de los que en esos momentos le pega a romper muy a riesgo de mandarla a tomar por culo, situación por otra parte a veces bastante habitual al igual que divertida. Suelo tener esa suerte, soy de los que dicen que no entiende cómo puede haber veganos gordos a la misma vez que aparece como de la nada una gorda indecente de la reunión que dice serlo y que pidió ensalada para comer delante de todos a pesar de que se encuentra a pocos kilos de darse la vuelta como un choco. Lo importante es saber reaccionar, pero no pidiendo perdón, todo lo contrario, más cuando la ofensa está en no comer nada de origen animal y presumir de una dieta sana y equilibrada mientras vistes ponchos vaporosos para no marcar ni un gramo de tus rollizas carnes.

Esto es lo que le pasó a Junior, Diego Carrasco y Tomasito cuando decidieron hacer "flamenco fusión" con Barack Obama. Me gustaría saber si ahora que lo tienen cerca en la WTTC 2019 en Sevilla y en caso de que fuesen contratados, serían capaces de repetir tal actuación, de la que a día de hoy no sabría cómo calificar, o por el contrario, terminarían pidiendo perdón a la gorda vegana, en forma de un tablao flamenco con la seriedad que merece. No sé si me explico. Cuando la vida te la pone botandito tienes que asumir con seguridad tanto el golazo como los cristales rotos de cualquier ventana, porque aunque no lo creas el comentario te puede salir rana y lo importante no está en rectificarlo si crees que te has equivocado, sino en volver a repetirlo si tienes la seguridad de estar en lo cierto, por mucho que pueda llegar a ofender.

miércoles, 27 de marzo de 2019

La única y verdadera razón de las declaraciones del Presidente de México

Por diversas razones he tenido la posibilidad de dedicar algunos momentos del día a escuchar ciertos análisis periodísticos en relación a las últimas declaraciones de Andrés Manuel López Obrador, Presidente de México, quien bajo su Secretaría de Exteriores ha mandado una carta dirigida a la Casa Real Española donde exigía el perdón público del Rey Felipe VI en relación a los abusos, que según él, sufrió su pueblo durante la conquista de Hernán Cortés. La respuesta popular, por así decirlo, a través de nuestros distintos medios ha ido enteramente dirigida a corregir los errores históricos que así reflejaba el Presidente de México, conocido electoralmente por sus siglas como AMLO. Lo que me ha sorprendido es que no he escuchado de nadie el verdadero porqué de tal insolencia y gratuidad dañina, más aun viniendo de alguien cuya esposa es precisamente historiadora. Con esto vengo a mostrar que AMLO es amplio conocedor de la verdad histórica y paso a relataros el auténtico porqué de dicha misiva.


lunes, 18 de marzo de 2019

El Internet del Outfluencer

Desde hace un tiempo, además de recibir insultos por e-mail, me ha llegado alguna que otra propuesta y que aprovecho desde aquí para agradecer el interés. En concreto quiero referirme a una en la que se me abrió la posibilidad de colaborar con un canal de Youtube. Era como un proyecto común en el que yo solamente tendría que convertir los textos en una especie de guiones, para que más tarde, alguien agradable de ver y que hace creer que trabaja solo en su cuarto, vomitase a cámara historias como si fuesen suyas. El argumento de mayor poder con el que pretendía convencerme era el de que mi mensaje, de esa manera, podría llegar más lejos. Si el proyecto en sí ya me parecía poco motivador, la idea de llegar más lejos fue precisamente el remate final.

Yo entiendo que puede resultar extraño escucharlo de alguien que humildemente escribe por el mero hecho de entretenerse a uno mismo y por la razón real de que aporrear un teclado me salga más barato que costearme un psicólogo. Escribir me ayuda a poner mis ideas en orden, me atempera. Es como mantener una interesante conversación conmigo mismo donde soy yo quien me pregunto y me contesto lo que me da la gana, sin más pretensión de llegar hacia donde no quiero ir. La tediosa figura de un predicador me queda tan lejos como la de un cura. Nunca he querido convencer a nadie de nada. Pensar que estemos en Internet para decirle a los usuarios cómo deben pensar me hace ver positiva la idea del apagón tecnológico.

Odio las redes sociales. O mejor dicho, odio el mal uso actual de todas y cada una de las redes sociales. Facebook es la parada de autobús donde tu tía juega a conseguir vidas del Candy Crush, Twitter es una fosa común de odio y resentimiento, un lugar realmente tóxico y enfermizo, Instagram es donde tu colega se cree que lleva la vida de Sergio Ramos y Youtube es donde un millenial ha terminado subiendo vídeos de más de veinticinco minutos porque piensa que dos veces por semana tiene algo que contarte como para prestarle atención durante una hora. Las redes sociales son las nuevas discotecas y yo siempre fui más de echar las noches hablando tirado en soportales para resguardarme del frío.

Me gusta el texto, me encanta. Es la mejor manera de preseleccionar a quién quieres realmente dirigirte. El texto requiere de ese plus de interés que siempre he buscado, de esa poca accesibilidad de vídeo patrocinado, de tendencia. El texto es la antigua vía de comunicación que llama la atención de quien verdaderamente vale la pena, es quien te filtra sin necesidad de usar algoritmos. Dicen que fue Manuel Azaña quien dijo que en España la mejor manera de guardar un secreto era escribirlo en un libro y creo que en parte eso es lo que hago. Por muy extraño que parezca no todos queremos llegar más lejos, así sin más, por el mero hecho de llegar.

Internet se ha convertido en una absurda jungla en la que todos pueden crear contenido y donde día tras día resulta más complicado saber optimizar a quién dedicarle tu tiempo. Es como un supermercado con tanto género que te abruma y paraliza y del que al final te terminas llevando dos bandejas porque sí, casi al azar, por probar, muy posiblemente de las más accesibles de todas. La red de redes se ha convertido en un lugar difícil donde la calidad está inversamente relacionada con el alcance del contenido.

Está el Internet común, el de las Redes Sociales, la DeepWeb, el Internet de las Cosas, o posiblemente el más utilizado, el Internet del Porno. Yo hoy quiero reivindicar desde aquí el Internet del Outfluencer. Este modelo se basa en alguien que escribe para él mismo y que de vez en cuando sus miserias podrían llegar a interesarte. El Outfluencer es alguien que no se debe a ti, ni a sus seguidores si es que los tuviese, ni a ningún patrocinador, es alguien que vive y come de otra actividad, alguien cuya única recompensa es el placer de poderse dedicar tiempo a sí mismo. Un Outfluencer es una cara común sin ego, alguien que primero se ríe de él mismo. A veces un loco con ciertos destellos y otras tantas un vagabundo por quien te cambiarías de acera. Un Outfluencer es alguien con algo interesante que contar, pero con nadie que quiera escucharle. Un Outfluencer es alguien al que no le leen ni en su casa porque ni tan siquiera allí saben que es un Outfluencer. A muchos os podrá parecer una parida, pero las conversaciones más importantes son las que se tienen en voz baja.

domingo, 24 de febrero de 2019

Cuando el único y verdadero sentido de la vida está representado en el Ragnarök

De vez en cuando al ser humano le da por pensar, aunque sea en la ducha o sentado en el baño. Pensar es como desfragmentar el disco duro, es una especie de limpieza interior, un reseteo necesario para ordenar conceptos e ideas que vamos acumulando y que poco a poco vamos almacenando en el trastero olvidado de los recuerdos. Un peligroso compendio de cacharros de esos que se dejan a la entrada de un almacén porque en su momento no apeteció colocarlo bien al fondo de la estantería, por prisa, por desidia o por impaciencia. Pensar es sinónimo de salud, es significativo de que algo estás haciendo bien, más allá de hacia donde te termine llevando.

Llevo un tiempo planteándome con mucha seriedad ciertas cuestiones sobre el sentido de la vida, el clásico de dónde venimos y hacia dónde vamos y la verdad es que encontrar estas respuestas en tu interior puede resultar una actividad bastante complicada. A quién acudir creo que debería considerarse el primer interrogante vital de esta encrucijada, de este muro solitario que por mucho que grites delante de él jamás te devolverá eco alguno. Lo veo como algo muy parecido a pasear por un plano desértico rodeado exclusivamente de una perfecta línea que marca el horizonte, sin camino alguno marcado, sin la única compañía que la de uno mismo.