lunes, 3 de abril de 2017

Las Niñas de Alcàsser, 25 años de dudosa instrucción

NOTA AL INICIO

Para comenzar y antes de nada, recordar a los lectores que todas las informaciones aquí vertidas fueron en su mayoría publicadas hace más de veinte años y que solamente me limito a darle una cronología y un orden para alejar al lector de cualquier nudo de desinformación que existe sobre este caso. Las fotografías o literalidades de las conversaciones que aporto se hicieron conocidas y por lo tanto no estoy poniendo en boca de nadie nada que no se haya dicho ni se haya podido demostrar ni tampoco estoy mostrando a la luz ningún documento que a día de hoy no esté subido a innumerables servidores de Internet o se haya publicado abiertamente. Por lo demás y desde aquí, sólo me queda mandar un sincero recuerdo a las víctimas y todo el apoyo posible a los familiares de las mismas a pesar de que estemos a la espera de cumplir veinticinco años de este brutal crimen.




EL CRIMEN DE ALCÀSSER

El 13 de noviembre de 1992 con una mitad de España todavía pendiente la clausura de la EXPO92 de Sevilla y la otra todavía resacosa por la celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona, el corazón de un pequeño municipio de Valencia fue apuñalado. Desiree Hernández, Miriam García y Antonia Gómez desaparecieron la misma noche de un viernes en la cual habían quedado para celebrar una fiesta de instituto en la discoteca Coolor de Picasent, una localidad contigua. Esther Diez, la cuarta amiga del grupo de quinceañeras, tuvo la fortuna de coger un catarro que la dejó esa noche en su casa.


La casa de La Romana donde según la versión de Miquel Ricart fueron llevadas las niñas.
Fotografía de David L. Frías



Setenta y cinco días después los cadáveres en avanzado estado de descomposición aparecieron en una fosa con signos de haber sufrido violaciones y todo tipo de lesiones aumentando gratuitamente el ensañamiento para producirles la muerte. Fueron hallados gracias a unos apicultores, José Sala y Gabriel Aquino conocidos como Los Colmeneros el 28 de enero de 1993. Ambos señores camino de comprobar el estado de los panales tuvieron que hacer su particular ronda de varios kilómetros por el monte. Gabriel Aquino, ya fallecido, tomó asiento para descansar a la altura del barranco de La Romana. Fue entonces cuando se percató de que una mano sobresalía de la tierra.


La fosa donde fueron hallados los cadáveres.
Fotografía de David L. Frías
En muy resumidas cuentas la investigación llevó a la detención de Miquel Ricart Tárrega, un politoxicómano de Catarroja, un municipio todavía más reducido que Alcácer. Las pesquisas realizadas llevaron a su vez a la detención de su buen amigo el brasileño Antonio Anglés Martíns, un bala perdida conocido por Valencia con un buen currículum delincuencial. Éste disfrutada de un permiso penitenciario cuya condena se ganó a pulso tras abandonar a su pareja por aquel entonces desnuda y atada a un palo, dejándola amenazada por la presencia de un doberman al enterarse de que ella, Nuria, había consumido la droga de la que él disponía para vender. El propio hermano de Antonio Anglés fue quien la liberó. Durante la detención de Anglés cuenta la versión oficial que se escapó por la ventana de un quinto piso y hasta a día de hoy jamás se le ha vuelto a ver. Un par de perfiles que cuadraban perfectamente dentro aquella brutal tragedia.


Interiores de la casa de La Romana.
Fotografía de David L. Frías
De lo que se habló poco es que desde el inicio de la búsqueda las cosas comenzaron a enturbiarse demasiado. Unos voluntarios de Protección Civil fueron atropellados durante una batida acabando con la vida de uno de ellos, además de que la cuarta niña a la que un resfriado le salvó la vida fue tomada declaración sin la presencia obligatoria de los padres, algo que no es admisible con menores de edad. Fue en este momento cuando un rebaño de videntes empezaron a dar lo que ellos pensaban que era luz al caso, incluso a veces ofreciéndoles cobertura mediática.

Miquel Ricart reconoció que montaron a las tres niñas en un Opel Corsa y se dirigieron a Tous. Una vez allí las inmovilizaron y las metieron en una caseta abandonada, las violaron, las dejaron atadas y se tomaron una importante pausa para bajar al pueblo y comprar una ensalada y un par de bocatas para recuperar fuerzas. Volvieron a subir y las volvieron a violar, luego las abandonaron a menos de un kilómetro de aquella caseta en una fosa y Antonio las mató a tiros. A las pocas horas de aquella fría historia Ricart dijo no saber nada de lo que él mismo había narrado.

Fue imputado entre otros por Delitos de Violación, Asesinato, Detención Ilegal, Robo e Inhumación Ilegal. Miquel Ricart fue condenado a 170 años de cárcel y abandonó el penal de Herrera de la Mancha 29 de noviembre de 2013 gracias a la derogarción de la Doctrina Parot. La sombra de aquella investigación siempre estará llena de dudas, muchas de ellas enriquecidas por la vergonzosa actuación de la prensa que allá por el 1993 peleaban las nuevas cadenas privadas por copar el máximo share de la audiencia, muy alejados en todo momento de una práctica informativa ética. Por otra parte no se tardó en mucho en culpar a altas esferas de aquella España gracias entre otras cosas a una cinta de vídeo snuff que le fue entregada al periodista Juan Ignacio Blanco. La total desproporción y el sufrimiento al que fueron sometidas las niñas de Alcácer hizo pensar a los detractores de la versión oficial que no era compatible con el modus operandi de unos delincuentes conocidos, que por muy violento que llegasen a ser, se encontraban a mil jodidas millas de diferencia con el resultado de las autopsias.

LA CINTA DE VÍDEO SNUFF - EL CLAN DE LA MORALEJA

Existe infinidad de material desordenado sobre este caso, así que abogaré por la economía de la información y os mostraré aquello que considere imprescindible, pequeñas pinceladas gracias a las cuales se pueden sacar muchas conclusiones.

Paco Pérez Abellan le preguntó directamente al periodista Juan Ignacio Blanco:

PPA - "No se vaya por las ramas. ¿Ha visto una película que pudiéramos calificar de snuff?"
JIB - "Sí."
PPA - "Y que se veía en ese vídeo."
JIB - "Bueno en ese vídeo se ve la violación, tortura y muerte de una niña de catorce años, concretamente a manos de seis personas."

Finalmente Juan Ignacio Blanco termina diciendo que dicha cinta finaliza con la muerte en directo de Desiree Hernández. Aquí os lo muestro.


La cinta fue entregada por el propio cura de Alcasser quien aseguraba que un feligrés se la entregó  a su vez a él mientras ejercía el sacramento de la confesión, que él era uno de los implicados y que estaba sentenciado por un cáncer, siguiendo las indicaciones de ser entregada a Fernando García, padre de una de las niñas y al periodista Juan Ignacio Blanco. Dicha cinta se puso en manos del Ministerio de Interior y jamás se recibió respuesta alguna. Quedó aparcado en el más lúgubre olvido. Fue acompañada de una nota donde figuraban cuatro nombres muy importantes siguiendo este orden.

1.- Alfonso Calvé. Psiquiatra reconocido que decía tratar entre otros al mismísimo Felipe González cuando era Presidente de Gobierno y ex Gobernador Civil de Alicante por el PSOE, actualmente el cargo sería Subdelegado de Gobierno. Supuestamente señalado como el responsable de la trama. Este cargo es el que controla a nivel provincial los Servicios Integrados dentro de la Administración General del Estado, entre ellos las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Sería un brazo político a nivel provincial de estas fuerzas, además de cualquier otra administración.

2.- Luis Solana Madariaga. Ex Director de RTVE y Telefónica, diputado del PSOE por Segovia y miembro de la Comisión Trilateral. Hermano de Javier Solana, ex Director General de la OTAN y Ministro de Exteriores entre otras carteras.

3.- Jose Luis Bermúdez de Castro. Productor de Cine. Supuestamente encargado de organizar orgías sexuales para altos cargos del PSOE. Posiblemente uno de los impulsores del Clan de la Moraleja.

4.- Francisco Laína. Director General de la Seguridad del Estado desde 1980 a 1982, cuyo cargo actual correspondería al de Secretario de Estado de Seguridad. Un personaje que en los medios escritos ha sido relacionado habitualmente con el 23-F, los GAL, y con la rama española de la Red Gladio de la OTAN, tristemente célebre por sus atentados de falsa bandera, como Fiumicino en Roma, 1985, y el 11-M de 2004 en Madrid.

Aquí os dejo el momento en el que sale a la luz pública en televisión estos nombres, ya que antes se dieron a conocer en una radio local. Como os he dicho antes solamente os ofreceré contenido audiovisual cuando lo considere estrictamente necesario. Son tan sólo unos segundos.

 

En sus últimas intervenciones Juan Ignacio Blanco aseguraba que llegó a realizar una copia de aquella cinta la cual la mantiene a buen recaudo como su seguro de vida. Es cierto que toda esta trama sale siempre en boca de sendos periodistas a raíz de las declaraciones del párroco de Alcácer y que ya entra dentro de cada uno tomarla como válida o no, puesto que la prueba irrefutable de todo, la cinta, jamás ha visto luz pública.

El 31 de enero de 1997 en "La Mañana" de LA COPE ambos periodistas tras diversas y profundas investigaciones, aseguraron que dichas personas formaban parte de una red de sádicos sexuales, bajo cuyas directrices desaparecieron 150 niñas conocidos como El Clan de la Moraleja. Todo esto sumado al afamado programa de Pepe Navarro y su cruzada personal por conocer y dar a conocer la verdad, supusieron demandas con sus correspondientes pagos por indemnización. La prensa contraatacó con una campaña mediática en favor de los cuatro señalados y culpando a dos nuevas personas, José Moises Domínguez, un importante empresario y Ángel Sopeña Quesada,  afamado ginecólogo, que curiosamente ambos eran las fuentes de información de los periodistas y a su vez tenían relación con el llamado Clan de la Moraleja. Esto a día de hoy sigue teniendo dos ramas: la primera es que José Moises y Ángel Sopeña se estuviesen cobrando una venganza contra sus socios y la segunda es que el resto del Clan de la Moraleja tuviese un interés especial porque saliesen a la luz nuevos nombres y desviar la atención sobre los suyos.

En el caso especial de José Moises Domínguez dueño de la sociedad Club Plaza Mayor llegó a recabar la información necesaria ya que por aquel entonces era socio de Alberto Elías, comisario de policía, quien años atrás ya le había hecho confesiones de gran calibre. De toda esta información se sacaron unas especies de terapias de choque contra el estrés desarrolladas por el psiquiatra antes mencionado Alfonso Calvé basadas nada más y nada menos en secuestras, violar y torturar a niñas. De esta manera cualquier actividad a realizar en un futuro resultarían mucho más apacible independientemente del nivel de complejidad o presión al que fueron sometidos dichos pacientes de la terapia.

Toda esta maraña de nombres se movía entre querellas y el rodaje unos meses antes de la película Tesis de Alejandro Amenabar, cuya localización no era otra que el chalet de Puerta de Hierro en Madrid del ginecólogo Ángel Sopeña Quesada. El entramado no podía moverse en aguas más complicadas. El periodista Juan Ignació Blanco, quien pasaba las noches bajo el mismo techo que los familiares para conocer de primera mano el asunto y tras sufrir un calvario judicial consiguió publicar su libro "¿Qué paso en Alcácer?", pero el año 2000 el libro quedó secuestrado de por vida por la orden de una sentencia judicial. Afortunadamente a día de hoy Internet existe.

LA VULGARIDAD DE LA PRENSA - EL NACIMIENTO DE LA TELEBASURA

Nos situamos en 1993 donde la pelea por posicionarse dentro de los salones de hogar español era una batalla en la que todo valía. La prensa montó su campamento en Alcácer llegando incluso a emitir el programa "De Tú a Tú" conducido por Nieves Herrero en el mismo salón musical del pueblo dando como resultado este esperpento en el mismo momento en el que las familias conocían el paradero de sus hijas.

El horror más poderoso que puedan sufrir unos padres fue retransmitido en directo colocando las cámaras en primerísimos planos mientras se los proteginotes se fundían en un abrazo. La propia Nieves Herrero reconoció su error y aseguró que de volver a vivirlo no habría hecho caso a sus jefes. Otros periodistas que fueron principales cabezas de cartel con este crimen como Paco Lobatón y ¿Quién sabe dónde? o Pepe Navarro con su Esta Noche Cruzamos el Missisipi terminaron siendo borrados del mapa televisivos y cuyas carreras personales fueron relegadas a cadenas de segunda o tercera fila.

Este vídeo que habéis visto es la culminación más horrorosa de toda la mercantilización del horror. Todo esto fue la guinda de un pastel que arrastró meses atrás todo tipo de declaraciones alocadas de periodistas que iban buscando el morbo por Alcácer. Se les colocaba a ancianas un micro mientras se les preguntaban absurdeces para poder crear nuevas vías que no llevasen a nada, se informaba de elucubraciones de taberna de bar o se conseguía con todo este revuelo mediático que incluso en diligencias tuviesen que encartarse anónimos al alcalde de la localidad que aseguraban que en Alcácer se seguirían produciendo hechos similares. Nunca se pudo comprobar si dichas ocurrencias eran llevadas por las propias cadenas de televisión para seguir alimentando al monstruo, pero lo que sí es cierto es que muchas de ellas se retransmitieron como si fuesen informaciones verídicas y muy a tener en cuenta, con la consecuente intoxicación que ello suponía en una época en lo que lo más normal era dar por dogma de fe todo aquello que saliese por televisión.

OTRAS OBSERVACIONES DE INTERÉS

Además de los miembros del importante Clan de la Moraleja existían otras situaciones que rozaban el crimen y que en su momento fueron mencionadas desde en las primeras radios locales que empezaron a dar voz a una teoría que no era la oficial, hasta programas de radio y televisión como "El Juicio de Alcasser" emitido en Canal 9 o publicaciones en revistas. En este programa la periodista Macarena Berlín entrevistaba María Jesús, abuela de Miriam García y comentaba lo siguiente en relación a la segunda autopsia que había pedido explícitamente el doctor Luis Frontela Carrerasa, Catedrático de Medicina Legal de la Universidad de Sevilla:

"Los forense de aquí no lo dejaron entrar, decían que estaba haciendo las autopsias muy minuciosamente y que eso no era lo acordado, así lo decían los forenses, y él -Frontela- es quien ha sacado muchas cosas, sacó 8 pelos del pubis de las niñas de 8 personas distintas... y eso, pues, no lo han llevado a analizar ni nada. Y sin embargo ni de Ricard ni de Anglés había nada. Esos fueron los peones, los peones... "

Aquí tenéis más de 30 minutos de una entrevista impresionante del 03 de enero de 2017. Una abuela con la cabeza muy buen puesta contando todo lo que sus oídos y ojos vieron y escucharon. De aquí podría recoger innumerables momentos, pero creo que será mucho más enriquecedor que le dediquéis el tiempo. Os aseguro que no tiene desperdicio alguno.


A su vez hubo un detalle que en principio careció de importancia pero con el paso del tiempo fue cogiendo mayor fuerza. Desde que los padres afectados visitaron al Ministro de Interior José Luis Corcuera se cambiaron a los funcionarios destinados en la investigación formando un grupo mixto que reuniría a intervinientes de la UCO -Unidad Central Operativa- cuando todavía no se conocía dato alguno sobre el real paradero de las niñas. Es decir, que lo que pudo haber comenzado como una noche sin más de tres quinceañeras que no durmieron en casa se le dio el trato desde unos servicios centrales, sin tener en cuenta a partir de ese momento para nada la demarcación local de la Guardia Civil a quien le debería la continuación de las siguientes pesquisas, como siempre se ha llevado a cabo en las primeras diligencias del 99% de los casos conocidos en aquella época. Todo esto ocurrió bajo el mando superior como Director General de la Guardia Civil de Luis Roldán, quien poseía información más que privilegiada sobre casos que podrían afectar de sobremanera al gobierno del PSOE tales como el GAL y demás cloacas del Estado. Da la sensación que desde un primer momento se es conocedor desde Madrid que el caso de las Niñas de Alcácer no iba a ser precisamente la desaparición de tres adolescentes al uso, sino que contenía algo bastante más gordo con una necesidad imperiosa de ser ocultado

Por lo demás siempre fuentes ajenas a las oficiales publicaron abiertamente que a las familias de ambos encartados como principales sospechosos en las diligencias recibían importantes sumas de dinero mensuales de los Fondos Reservados del Estado.

EN LA ACTUALIDAD

Tras nada menos que veinticinco años del Crimen de Alcàsser tenemos a efectos prácticos la única condena de Miquel Ricart que de cumplir 170 años se quedó en 21 años y la salida por la derogación de la Doctrina Parot.

De Antonio Anglés se ha dicho de todo, entre otras cosas que está viviendo en alguna favelas de Brasil tras una operación de cambio de sexo ya que como aseguraban algunos que le conocían era muy dado a travestirse. Otras fuentes decían haberlo visto en Irlanda. A día de hoy sigue en la base de datos de la INTERPOL y se le mantiene la búsqueda. Vete tú a saber.


Con el paso de las décadas parece que nació el ánimo de algunos medios profesionales en ir contando ciertos detalles. Uno de los ejemplos fue la espectacular entrevista de Iker Jiménez a Juan Ignacio Blanco en Milenio 3, otra media hora que como la anterior resulta muy gráfica para ordenar todo lo que aquí se comenta.



Desde la salida de Miquel Ricart de la cárcel parece que florecieron nuevas sospechas a pesar de que las televisiones prohibiesen por completo una entrevista a fondo con el excarcelado. Ni Antena 3 ni Telecinco consiguieron ni un primetime ni un matinal al completo cara a cara con Ricart, tan dadas ambas cadenas a mercadear con lo que sea necesario. No se realizó precisamente por una cuestión de ética, sino porque todas las entrevistas consiguieron ser frustadas de alguna manera o de otra. Lo máximo que llegó a aportar a los medios fue lo siguiente:

Os dejo la transcripción obviando las repeticiones fonéticas.

Periodista: "¿Dónde está Antonio Anglés?"
MR: "¿Antonio? Antonio no salió de España."
Periodista: "¿Tú crees que Antonio no llegó a salir con vida?"
MR: "¡Qué va! Lo mataron aquí. Lo mataron aquí."
Periodista: "Ya. ¿Pero quién lo mató Miguel?"
MR: "Pues probablemente la Guardia Civil, para que no hablara."


De lo que nadie tiene absolutamente ninguna duda es que algo debe existir cuando un juez años atrás ya ordenó el secuestro de una publicación de por vida una vez el periodista implicado en dicho trabajo había vivido el apedreo judicial y había tenido que abonar importantes indemnizaciones y a su vez veinticinco años después ninguna gran cadena de televisión consigue dar una entrevista cara a cara con el principal implicado judicialmente en la trama una vez abandona la cárcel.

Muy curioso también que los cuerpos apareciesen justo en el momento en el que se producía el relevo de los funcionarios de la UCO y justo cuando Fernando García, el padre que más se movió de una de las niñas, se encontraba precisamente en Londres. De hecho hasta el descubrimiento de la fosa por los apicultores conocidos como Los Colmeneros fue perfectamente coreografiado. Se conocía ya de por sí el doble enterramiento que demostró la segunda autopsia ya que además se movilizó un primer grupo de buzos de Guardia Civil para sacar los cuerpos que se encontraban bajo el agua.

Todo este párrafo anterior quedó fielmente reflejado en la carta de Garganta Profunda que os dejo linkeado al final del post donde se mencionaba la Operación Niebla. En mi opinión me quedó con la hipótesis del Bautismo de Fuego:

"Sé que entre la gente muy rica, entre industriales, banqueros, terratenientes, políticos, etc. hay lo que se llama "ceremonias de iniciación", algo así como tenerse mutuamente cogidos de los huevos unos a otros en algo muy feo -violación, torturas, asesinato- en los que han participado todos y donde, además hay pruebas gráficas para corroborarlo. así nadie puede escapar: si cae uno, caen todos, si uno sólo traiciona al grupo, caerá también él. Y estando así, atrapados en una especie de red invisible los negocios que realizan los coparticipantes en esas perversiones son más lucrativos: se favorecen unos a otros y ni aún queriendo es posible la traición en sus negocios: la lealtad al grupo está asegurada de por vida. Y si alguien quiere entrar en el grupo para enriquecerse o alcanzar poder antes debe aceptar este juego perverso. Es una técnica mafiosa de demostrada eficacia. Al que quiera "salirse" sólo le queda una opción: el suicidio ... o que le suiciden."

Independientemente de todo lo ocurrido han pasado ya veinticinco años del mayor enredo criminal de la historia de nuestro país y aun existen dudas de los más de cuatro mil folios que supuso aquel sumario.

Aquí os dejo la carta de Garganta Profunda al completo.

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