miércoles, 3 de abril de 2019

Barack Obama y una gorda vegana que pasaba por allí

Hay momentos en los que se te presenta la oportunidad de ciscarte en los muertos de alguien, sea conocido o sea famoso, no por criticar gratuitamente, sino porque a veces la vida te la pone botandito y no te queda otra romperla aunque la embarques. El caso es que yo suelo ser de los que en esos momentos le pega a romper muy a riesgo de mandarla a tomar por culo, situación por otra parte a veces bastante habitual al igual que divertida. Suelo tener esa suerte, soy de los que dicen que no entiende cómo puede haber veganos gordos a la misma vez que aparece como de la nada una gorda indecente de la reunión que dice serlo y que pidió ensalada para comer delante de todos a pesar de que se encuentra a pocos kilos de darse la vuelta como un choco. Lo importante es saber reaccionar, pero no pidiendo perdón, todo lo contrario, más cuando la ofensa está en no comer nada de origen animal y presumir de una dieta sana y equilibrada mientras vistes ponchos vaporosos para no marcar ni un gramo de tus rollizas carnes.

Esto es lo que le pasó a Junior, Diego Carrasco y Tomasito cuando decidieron hacer "flamenco fusión" con Barack Obama. Me gustaría saber si ahora que lo tienen cerca en la WTTC 2019 en Sevilla y en caso de que fuesen contratados, serían capaces de repetir tal actuación, de la que a día de hoy no sabría cómo calificar, o por el contrario, terminarían pidiendo perdón a la gorda vegana, en forma de un tablao flamenco con la seriedad que merece. No sé si me explico. Cuando la vida te la pone botandito tienes que asumir con seguridad tanto el golazo como los cristales rotos de cualquier ventana, porque aunque no lo creas el comentario te puede salir rana y lo importante no está en rectificarlo si crees que te has equivocado, sino en volver a repetirlo si tienes la seguridad de estar en lo cierto, por mucho que pueda llegar a ofender.

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