domingo, 26 de agosto de 2018

Un año después de los atentados del 17A

Un análisis a posteriori lo hace cualquiera, es más, la mayoría de los periodistas viven de hacerlo. Nada de lo que diga aquí tendría valor alguno sin antes señalar lo que dejamos publicado hace ya doce meses en aquel España, Barcelona, Cambrils y el 18A que nadie quiere nombrar, a pocos días de los atentados con la sangre aun muy caliente. Hoy, en la distancia que da el tiempo sigo pensando exactamente lo mismo. Aun así, me parecía bastante oportuno continuar reseñando algunas apreciaciones que considero importantes.


LAS DOS CARAS DEL TATP

Sobre el TATP se podría añadir a efectos superficiales más bien poco. Supuestamente estaban elaborando sobre 100 kilos de este explosivo cuando explotó por un error, dicen, muy posiblemente en su fase de secado mientras estaba repartido por el suelo recibiendo el aire de los ventiladores. Esto explicaría en primer lugar que el chalet no saliese enteramente volando por los aires, ya que el producto no se encontraba concentrado, sino bastante disperso por el suelo de la vivienda. Si tu intención es volar la Sagrada Familia, el Camp Nou y locales de Sitges lo normal, es que de explotar esa totalidad dentro de un chalet, el barrio al completo saliese volando. Fue así, el comportamiento más cercano, a la segunda explosión.

De toda esa cantidad ingente de explosivo me llaman la atención un par de cosas: ¿Si tus intenciones son realmente suicidas y así nos la muestran con una galería fotográfica, además de fabricar explosivos y construir chalecos con ellos, no te da por armarte para matar a más gente durante tus últimos momentos? ¿Explotó realmente por un error? ¿Lo explotaron queriendo desde fuera de la célula yihadista? ¿Quiénes y con qué finalidad? ¿La segunda explosión fue provocada? Si fue provocada, ¿qué sentido tendría que apareciesen dos cadáveres con la primera explosión? ¿No apareció ningún arma de fuego en el chalet? Son algunos de los interrogantes que me surgen.


La realidad objetiva del 17A fue que un chalet salió volando por los aires tras una explosión de TATP y en cuyo interior encontraron, además de los cadáveres de Abdelbaki Es Satty y Youssef Aallaa, una cantidad más que importante de bombonas de butano. Al día siguiente, una furgoneta conducida por Younes Abouyaaqoub arrolla por la vía peatonal principal de Barcelona a una multitud, acabando con la vida de trece personas.

¿POR QUÉ NO SE INMOLÓ NADIE SI ERAN TODOS SUICIDAS?

En las grabaciones que han salido a la luz pública podemos ver parte de la huida de Abouyaaqoub, llegándose a adentrar en el Mercado de la Boquería. De complexión atlética y con ropa de su talla se le ve en las siguientes imágenes con las manos libres, desprovisto de armas y sin portar consigo adherido ningún cinturón explosivo, prueba de que su comportamiento se encontraba totalmente alejado del de cualquier terrorista suicida.


Para algunos un plan B tras el destrozo de Alcanar, una reacción de última hora tras perder el centenar de kilos de explosivos: ¿Se perdieron todos los explosivos en las dos explosiones?  ¿Inexistencia de ningún arma de fuego para perpetrar más muertes durante su huida? ¿Qué mejor lugar que el Mercado de la Boquería si tus intenciones son realmente suicidas para causar más dolor y caos? 


Abouyaaqoub escapa, asesinando a una última persona para hacerse con su vehículo y no se le avistará hasta cuatro días después, mismo momento en el que resultó abatido por los Mossos en Subirats, tras una llamada vecinal alertando de su presencia en unos viñedos. El terrorista amenazó a los agentes mostrando un cinturón de explosivos falsos y éstos abrieron fuego: ¿Se hizo realmente un cinturón de explosivos falsos? ¿Verdaderamente algún vecino alertó con una llamada de su presencia? ¿Si realmente eres un suicida qué sentido tiene morir abatido y no entregar tu vida causando más muertes? ¿Desde cuándo un terrorista suicida huye sin armas?




Según la prensa todos pretendían inmolarse, pero la realidad nos dice que ninguno de ellos se inmoló, incluso que ni un sólo terrorista llegó a arriesgar su vida más de lo debido para la consecución de sus intenciones, mostrando una actitud evasiva en todo momento, sin un enfrentamiento más allá de aquel necesario para intentar escapar y como no, de su propio acto terrorista.

EL LEVANTAMIENTO PARCIAL DEL SUMARIO

Un año después los medios publican una cantidad notable de fotografías donde se muestran, incluso a veces de manera excesivamente detallada, la fabricación de un cinturón explosivo donde sonrientes los terroristas colocan los cilindros rellenos de TATP, probándose los chalecos explosivos detonador en mano a modo de hacernos ver su actitud realmente suicida. Algo que, debido a los acontecimientos de las explosiones del chalet, jamás ocurrió.

Al igual que en otros atentados terroristas cometidos en España no existió al menos ninguna acción suicida. ¿Es la explosión del chalet por error la razón real de que no existiese ningún atentado suicida? ¿Es la explosión del chalet provocada la excusa para que ninguno de los integrantes de la célula tomase la vía suicida?

LAS BOMBONAS DE BUTANO

Es evidente que no caben repartidas en las tres furgonetas, al menos en su totalidad. Amplificar la explosión del TATP no es algo muy viable, más cuando tras explotar el chalet aparecieron intactas. La opción más lógica sería la de reventar las tres furgonetas con TATP al mismo tiempo en los lugares claves y provocar una explosión en el propio chalet con la fuga de gases de las bombonas para borrar pruebas que facilitasen la investigación. Afortunadamente no ocurrió ni una cosa, ni la otra. Lo que sí sabemos es lo que ocurrió después y cómo fue el comportamiento político de la Generalitat tras los atentados.


LOS FALSOS PERIODISTAS


Dos españoles y tres italianos se adentraron en pisos precintados por los Mossos para vete tú a saber qué. Dicen que son periodistas como bien podrían haber dicho que eran taxistas. Me basta con que en este país tan dado a sacar trapos sucios, las identidades de estas cinco personas no hayan salido jamás a la luz, ni con ellos sus verdaderas profesiones e intereses. Un piso precitando es una zona vital para una investigación en la que cualquiera que se adentrase podría ir dejando pruebas falsas como quien tira caramelitos en mitad de un bosque.


EL ARSENAL DE GUERRA DE LOS MOSSOS D'ESQUADRA

Bastaría con imaginarnos el Nou Camp o la Sagrada Familia derruidos por completo y el consecuente centenar de muertos para entender que nadie entonces se opondría a la compra de un arsenal militar para fortalecer la respuesta reactiva del cuerpo de los Mossos. Afortunadamente esto no resultó así y una de las principales bazas para fortalecerse durante la marea independentista fue frenada.

Los atentados del 17A fueron la masa madre para preparar todo el circo separatista, de ahí, las feroces críticas a las FFCCSE en lo referente a unas competencias de las que el mismo cuerpo de los Mossos lleva siendo responsable desde hace años, a petición propia. De ahí la maquinaría en contra del Estado, las muestras de desagravio a los apoyos mostrados por el Rey Felipe VI, de ahí la huida hacia delante. De ahí los políticos presos, que no los presos políticos. De ahí el apoyo incondicional al brazo político del cuerpo de los Mossos. De aquí las absurdas explicaciones al CNI por parte de ERC y PDeCAT en una asombrosa jugada política de proyección psicológica, donde abiertamente vislumbran la responsabilidad material del mismo Centro Nacional de Inteligencia con el fin de frenar el avance independentista.


Fue aquí cuando Interior denegó el permiso para la compra de más de 850 subfusiles y fusiles de asalto. Los atentados del 17A fueron la excusa para conseguir armarse por encima de sus posibilidades para fortalecerse ante lo que ya tenían previsto.

No seré yo quien no celebre que el cuerpo de los Mossos sea el que más terroristas yihadistas haya abatido, pero me resulta imposible no imaginarme un presente diferente si estas intervenciones hubiesen sido llevadas a cabo por la Policía Nacional o la Guardia Civil. Y he aquí mi última reflexión: ¿Hubiesen estado igual de respaldadas la actuaciones de los agentes de la autoridad si las armas hubiesen vestido distintos uniformes? Será que la seguridad ciudadana dependerá de quiénes actúen y no precisamente de cómo lo hagan.

Fotografías y Gráficos: ElPaís.

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